Mayo-Agosto, 2014. Vol. 1 No. 1

por Dr. Gustavo Ponce
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A Los Lectores:

Estimados lectores bienvenidos a la edición número uno de la revista de divulgación Artrópodos y Salud, agradeciendo el interés por la lectura de este número. Esta publicación será publicada tetramestralmente, en la cual les presentamos una serie de información sobre tópicos relacionados con los artrópodos y su efecto en la salud, humana, animal y vegetal.

En nuestra sección Editorial contamos con la participación del doctor William C. Black IV,  quien nos da una semblanza de control de vectores, tema abordado de manera general.

En la sección de monografías, se habla del considerado como padre de la Entomología Medica, Sir. Patrick Manson, sus obras y legado.

En el artículo, Historia de la Entomología Médica, nos da un panorama general de los principales descubrimientos en esta área a través del tiempo, así también se abordan otros temas como es la pediculosis, virus del oeste del Nilo, larvas de insectos urticantes.

Los invitamos de la manera más atenta a que disfrute del contenido de esta publicación, cuyo objetivo es divulgar conocimiento dentro del apasionante tema de los artrópodos y su efecto en la salud en general.

COMITÉ EDITORIAL.

Reducing Dengue Transmission in Mexico in the Face of Increasing Insecticide Resistance.

The mosquito Aedes aegypti is the primary urban vector of the viruses causing dengue fever. In the absence of preventative vaccines or drugs to treat dengue infections, insecticides are the only immediately available tool for suppression of Ae. aegypti populations and subsequent reduction of dengue virus transmission during an outbreak. Because of their safety profile for use around humans, pyrethroids have become the insecticides of choice for Ae. aegypti suppression in Mexico and throughout Latin America. Pyrethroids kill mosquitoes by binding to a critical protein expressed on the surface of nerve cells called the voltage gated sodium channel. When a mosquito is exposed to a pyrethroid through sprays, thermal fogs or by contacting treated materials (bed nets, curtains or treated clothing) the pyrethroids rapidly localize to the channel protein and block nerve transmission. Exposed susceptible mosquitoes are immediately “knocked down.” Unfortunately, Ae. aegypti populations have evolved resistance to pyrethroids through a mechanism known as knockdown resistance (kdr for short). This resistance mechanism involves a change of only one or a few amino acids in the channel protein that reduce the amount and degree of pyrethroid binding.

Over the last few years we, in collaboration with our colleagues at UANL, have documented a rapid rise of kdr-conferring mutations from the late 1990s to present in Ae. aegypti in Mexico. We discovered a rapid rise, from 1996-2000 to 2009, of a specific mutation in Ae. aegypti from throughout Mexico. The overall frequency of the kdr allele of the channel protein gene have increased from <0.1% in 1996–2000 to 2–5% in 2003–2006, and to 38–88% in 2007–2009 depending upon collection location. For example, in Merida City the mutation was not detected from ~270 Ae. aegypti collected in 1999, but the frequency of this mutation had risen to ~50% for 100 specimens collected in 2007 and 75% for >1,200 specimens collected in 2009-2010. Similarly high rates (>70%) of kdr-conferring alleles in 2008-2012 collections of Ae. aegypti were reported from multiple other locations in Mexico, islands in the Caribbean, and Brazil. In response to these reports, recommendations by Centro Nacional de Vigilancia Epidemiologica y Control de Enfermedades for insecticide use in vector control in México now include pyrethroid and malathion (an organophosphate) and bendiocarb (a carbamate). These latter two insecticides don’t target the channel protein.

Despite this seemingly dire situation, there are three critical weaknesses to kdr in Ae. aegypti that Mexico can and should exploit to prolong and possibly sustain the use of pyrethroids. First, only mosquitoes that are homozygous (have 2 copies) for the kdr mutation always survive pyrethroid exposure whereas 10% of heterozygotes (mosquitoes with only one copy of the kdr mutation) are knockdown resistant but ~50% recover following pyrethroid exposure and only individuals homozygous for the regular “susceptible” channel gene are uniformly killed. Second, mosquitoes with kdr may have a lower ability to survive and reproduce. Third, recent field collections with high kdr have been found to have only 8 fold resistance to chlorpyrifos and only 1.8 fold resistance to malathion (both organophospates) and 2.7 fold resistance to bendiocarb. Taken together these weaknesses may suggest a strategy to reduce pyrethroid resistance in Ae. aegypti. By rotating among alternative insecticides with different modes of action or different mechanisms of resistance in annual rotations or in spatial mosaic patterns, federal and statewide Mexican control agencies should be able to reduce selection pressure for any one insecticide. In other words they can, even temporarily reduce the use of pyrethroids, but still control Ae. aegypti using organophosphates and carbamates then the frequency of kdr will probably decline naturally in the absence of pyrethroid pressure. Thus if recommendations by Centro Nacional de Vigilancia Epidemiologica y Control de Enfermedades to use alternative insecticides can be implemented on an annual basis or through different insecticides being applied in different locations then there should be a rapid overall decline in kdr. It is certainly worth a try, given the current situation and the lack of viable alternatives.

William C. Black IV Ph.D and Lars Eisen, Ph.D., Colorado State University. Department of Microbiology, Immunology and Pathology.

Patrick Manson.

Sir Patrick Manson

Considerado como el padre de la Medicina Tropical, nació el 3 de octubre de 1844, en Abeerden, Escocia (Keller y Verner, 2012). Por alrededor de 20 años, colaboró como médico de la aduana China Imperial marítima en el puerto suroccidental de Takao, Formosa, inspeccionando buques y tripulaciones y posteriormente se trasladó al puerto de Amoy, China, en donde inicia sus investigaciones con la filariasis. En la segunda mitad de su vida profesional, se convirtió en autoridad en Medicina Tropical; el punto culminante de su carrera fue en 1899, cuando se fundó la escuela de Medicina Tropical en Londres (Allison-Machado, 2004a).

Durante su estancia en China desarrolló una amplia investigación en filariasis, enfermedad ampliamente extendida en la zona costera de este país, descubriendo al mosquito vector. En 1874 con el material del cirujano Timothy Watson, resguardado en el Museo Británico, Manson especuló que la forma infectiva es una fase inmadura de la filaria. Lewis sospechaba anteriormente esto, sin embargo, no pudo comprobarlo. Cuando regresó a Amoy se enfocó en resolver esta problemática, repitiendo las observaciones de Lewis. Se analizaron muestras de sangre en el día y en la noche, encontrando más muestras positivas en ésta última fase (Machado-Allison, 2004b), demostrando que existe periodicidad de las microfilarias (Palma, 2012). Manson buscó un modelo humano infectado y propició que se alimentaran los mosquitos de él; al disectar a los mosquitos recién alimentados comprobó la presencia de filarias en éstos. Por años creyó que las filarias pasaban de los mosquitos al agua y de ahí al hombre, sin embargo su trabajo fue significativo, porque se comprueba por primera vez el papel de un artrópodo en el ciclo de vida de un parásito. Su trabajo no fue considerado importante por la Linnean Society de Londres en 1878 (Machado-Allison, 2004b ). Se muda a Hong Kong en 1883 e inicia la etapa más productiva en su investigación de filariasis, ahí funda la sociedad médica y la escuela de medicina. En 1889 regresa a Escocia para retirarse, hasta 1890, en donde abre un pequeño laboratorio, en su casa, en Londres, continuando con sus estudios (Haynes, 2001).

En otra etapa de su vida profesional se dedicó a observar la relación entre los mosquitos y la malaria. En 1892 inicia actividades en el Seaman’s Hospital en Londres, en donde establece un laboratorio que posteriormente será el núcleo de la Escuela Tropical de Medicina. En esta época supo por primera vez de los parásitos de la malaria y desarrolla su teoría sobre los mosquitos en la transmisión de la misma. La investigación sobre malaria culminó en una serie de experimentos llevados a cabo en Londres y Roma en 1900 (Eldridge, 1992).

Pero éstas no fueron las únicas contribuciones de Manson durante su carrera. En Amoy, descubrió nuevas especies de filarias en gallinas, cuervos y urracas. También contribuyó al descubrimiento de la Paragonimus westermani, causante de la paragonimosis y predijo que Chysops era el vector del Loa loa, aseveración que fue comprobada años más tarde por Leiper (Eldridge, 1992). Manson no fue únicamente el primero en demostrar el rol de los mosquitos en el ciclo de vida de patógenos humanos, sino también el primero en demostrar que no todas las especies actúan como buenos hospederos (Eldridge, 1992); cimentó el rol de los artrópodos en la transmisión de enfermedades tropicales.

LITERATURA CITADA

1. Haynes, D. M. 2001. Imperial Medicine: Patrick Manson and the Conquest of Tropical Disease. University of Pennsylvania Press. Pennsylvania. Pp. 733-735.
2. Eldridge, B. F. 1992. Patrick Manson and the discovery age of vector biology. Journal of the American Mosquito Association. 8 (3): 215.220.
3. Keller, H. A. y Verner, M.C. 2012. Patrick Manson biography (1884-1922). Faqs.org (on line). Disponible en: http://www.faqs.org/health/bios/50/Patrick-Manson.html.(Consulta: diciembre, 2012).
4. Machado-Allison, C.E. 2004a.Historia de la Entomología Médica. Entomotropica. 19 (2): 65-77.
5. Machado-Allison, C.E. 2004b. Patrick Manson: Un siglo de Entomología Médica. KASMERA: 5 (3-4): 425-436.
6. Palma, M. 2012. The history of filariasis. In vivo. Fundación Oswaldo Cruz (on line). Disponible en:
http://www.invivo.fiocruz.br/cgi/cgilua.exe/sys/start.htm?UserActiveTemplate=espanol&infoid=1113&sid=45. (Consulta: enero, 2013).

Autores:
Del Rio Galván S. L. y Arque C, W. Universidad Autónoma de Nuevo León. Facultad de Ciencias Biológicas. Lab. de Entomología Medica. San Nicolás de los Garza. Nuevo León.

Historia de la Entomología Médica en México

Resumen.

La entomología médica es el estudio de los insectos, enfermedades transmitidas por los insectos y otros problemas asociados que afectan a los humanos y la salud pública. Tradicionalmente los campos de la entomología médica y veterinaria han incluido problemas relacionados a la salud involucrando arácnidos (particularmente ácaros, garrapatas, arañas y escorpiones) (36).

Históricamente, tanto la entomología médica como la veterinaria han desempeñado un papel importante en el desarrollo de la civilización humana y la agricultura. Brotes de enfermedades transmitidas por insectos han influenciado profundamente la historia humana; incluyendo tales enfermedades como la fiebre amarilla, la peste, tifo trasmitidas por piojos, malaria, tripanosomiasis africana, enfermedad de Chagas y filariasis linfática. Las enfermedades relacionadas a los artrópodos continúan causando significantes problemas de salud en humanos, animales domésticos en la fauna salvaje (43,22,44,21).

Palabras Clave: Entomología, Historia.

Introducción.

Esta disciplina solo ha sido abordada por los entomólogos, como complemento de su tarea biológica. Hasta el siglo XX, se producen los primeros trabajos formales de historia de la biología en México, realizados por Enrique Beltrán, iniciador de esta temática en el país, quien se interesó por los aspectos generales y la protozoología en particular. La historia de México se ha dividido en distintas etapas en las que por lo regular cada autor utiliza la división que más le conviene o se acomoda a sus necesidades, y no obstante que cualquier división o clasificación del tiempo histórico puede ser arbitraria o artificial, es necesario utilizar esta estrategia para obtener como base un esquema temporalmente ordenado (34).

En el trabajo realizado por Michán y Llorente (34) adopta tres etapas en la historia mexicana que son: pre-cortesiano, colonial y del México Independiente, dividiendo ésta última en los siglos XIX y XX, por su importancia en el inicio y la consolidación de la institucionalización de la taxonomía en nuestro país.

El conocimiento de los insectos antes del siglo XX.

a. Conocimiento indígena. La clasificación y la denominación de los organismos fue una de las primeras tareas que el hombre realizó y que incluso contribuyó a su evolución, como una parte del lenguaje, junto con la agricultura, la caza, la alfarería y la confección de herramientas de piedra y metal. El conocimiento tradicional fue el resultado de innumerables observaciones y ‘experimentos’ empíricos de los observadores de la naturaleza, quienes registraron y transmitieron sus conocimientos a las nuevas generaciones, a través de estelas, códices o la enseñanza oral (19). Poco después de la conquista, hubo una pérdida brusca de los conocimientos, la destrucción de códices y la muerte de los sabios locales por enfermedades y violencia, cuyo registro fue ampliamente documentado en los códices y en los escritos de los conquistadores (30).

Los pobladores de México nunca pasaron por alto la observación y estudio de los insectos, aprovechando las especies útiles y segregando las nocivas (15). De la época precortesiana poco sabemos del conocimiento que los antiguos mexicanos tuvieron de los insectos y otros artrópodos, debido a la destrucción que sufrieron los documentos que hoy pudieran ilustrarnos (30). Los escasos códices indígenas rescatados, los epistolarios, relaciones y otros libros europeos escritos a raíz de la Conquista, además del material lingüístico, etnográfico y folclórico, constituyen un material poco estudiado con un enfoque entomológico.

Los antiguos mexicanos fueron agudos conocedores de la naturaleza. En lo que respecta a los artrópodos, debieron reconocer y diferenciar gran cantidad de formas e hicieron observaciones sobre la organización de los insectos sociales, el ciclo biológico de ciertos lepidópteros, ortópteros y cóccidos, entre otros, además de las propiedades venenosas, sus hábitats y sus costumbres (1). Tenían conocimiento de la etología y la ecología de varios animales, y supieron interpretar de forma adecuada fenómenos biológicos como la metamorfosis (42). México es uno de los países del mundo en el que más se han utilizado insectos como alimento y como materia prima en pequeñas industrias (33).

Quizá los datos más antiguos que poseemos de este conocimiento en la actualidad han permanecido en los lenguajes de las etnias, o en los nombres de muchas localidades o regiones enteras (toponimia), que recuerdan la presencia o la abundancia de ciertas plantas y animales, entre los que se cuentan principalmente mariposas, hormigas y saltamontes. Las lenguas maya, purépecha, totonaca y mexica poseen riquísimos vocabularios zoológicos que indican incluso el inicio del establecimiento de una sistemática popular que reunía infinidad de formas en grupos relativamente naturales (1). Esta nomenclatura popular ha subsistido en gran parte hasta nuestros días, como lo demuestran los estudios realizados en comunidades indígenas de distintas regiones de México (11,17,39,3).

En cuanto a la clasificación, en general esas culturas conformaron taxonomías folk ahora analizadas por la etnobotánica y la etnozoología de grupos lingüísticos como el maya yucatanense, el náhuatl y el tzeltal, que al ser estudiados presentan información muy importante sobre el sistema de clasificación de los seres vivos que utilizaban (3). Las clasificaciones de plantas y animales fueron muy avanzadas e incluían datos de usos, propiedades, formas y ecología (20).

b. Periodo Colonial. Las industrias del olivo y del gusano de seda que comenzaron a florecer con gran éxito en México fueron destruidas con el propósito de proteger los monopolios de Cádiz y Sevilla. Motolinia y Francisco Hernández fueron los primeros en reseñar algo sobre el cultivo de la seda en México y sobre la explotación posterior de la seda silvestre de varias orugas de Eutachiptera psidii y también, probablemente, con varias especies de Hilesia (27).

La introducción del gusano de seda en la Nueva España data del año 1528, cuando parece ser que Francisco de Santa Cruz y el oidor Delgadillo llegaron a estas tierras con algunos capullos, y el gobierno español otorgó una concesión para que fueran plantados árboles de morera en lo que hoy es parte del estado de Oaxaca, donde dominicos y franciscanos extendieron su cultivo, produciendo una industria de gran éxito que duró hasta 1576, cuando inició su decadencia (31).

El uso de Apis mellifica constituyó un progreso de relevancia en la industria agrícola. Antes de la conquista, las abejas nativas y sus productos tuvieron gran importancia, sobre todo entre los mayas, quienes cultivaron varias especies de Melipona para obtener miel y cera, que utilizaron como alimento y con fines ceremoniales (1).

Francisco Hernández en el año 1984 dentro de la parte zoológica, abordó el estudio de los artrópodos en el Tratado Cuarto, denominado Historia de los insectos de la Nueva España. Dugés (18) identificó en cuanto le fue posible las descripciones y señaló los nombres científicos modernos enfrente de los mexicanos, escritos en la ortografía que se usó en la edición de 1651. Según Barrera y Hoffmann (1981), Hernández en su obra no dedicó mucha atención a los artrópodos; los nombres, las descripciones y los datos de otra índole que recogió fueron de origen náhuatl, purépechas y filipinos distribuidos en Cuernavaca y Tepoztlán, la zona Tarasca y de las islas Filipinas.

Las ciencias naturales entraron en un largo periodo de estancamiento y, aunque es cierto que pronto comenzaron a fundarse colegios y universidades en la Nueva España, no parece que en ellos se haya enseñado la historia natural (6). Fray Bernardino de Sahagún puede considerarse como el máximo estudioso de todo lo que atañe a la cultura náhuatl. Recopiló y escribió de las costumbres, modos, lugares, maneras, dioses, lenguaje, ciencia, arte, alimentación, organización social y otros temas, de los llamados mexicas (32).

El Códice Florentino es un manuscrito, originalmente de cuatro volúmenes (solo quedan tres), que incluyeron los textos en náhuatl y en español. En este escrito se percibe alguna influencia europea y se representan varias materias, los insectos tratados son cochinillas, langostas, moscas, abejas y mariposas (42).

Después de estos trabajos no encontramos nada significativo en el desarrollo de los estudios sobre historia natural, hasta finales del siglo XVIII, que se caracterizó por la Ilustración, lo cual produjo un renacimiento que propició la Revolución Francesa e influyó en América, y marcó el fin de la influencia feudal y apuntó el comienzo de una nueva era en la organización social, política y económica (17). Clavigero, en 1780, hizo comentarios y proporcionó una clasificación sobre los insectos de México que consistía en tres órdenes: volátiles, terrestres y acuátiles (13).

c. México Políticamente Independiente, el siglo XIX. La guerra de Independencia y las continuas conmociones que agitaron al país en la primera mitad del siglo pasado, evitaron que las ciencias naturales se desarrollaran o incluso se practicaran. Sin embargo, se pueden mencionar para esos tiempos los nombres de los Cervantes, de la Llave, Lejarza, Bustamante y Septién, Bustamante y Rocha, Cal y otros más (6), naturalistas que de forma generalmente individual hicieron contribuciones importantes a la botánica y la zoología, a pesar de la inestabilidad de la época, la falta de una tradición y la discontinuidad que se produjo (34).

En 1865, el director del Museo Nacional D.G. Bilimeck, un zoólogo austriaco acompañó al emperador y principalmente recolectó insectos y arácnidos en los alrededores de Morelos y México. Fue el primero que hizo estudios de bioespeleología y describió animales cavernícolas de este país (1867) en su visita a las grutas de Cacahuamilpa, entre los que estuvieron gran cantidad de insectos y arácnidos (25). La Sección de Medicina de la Comisión Científica con el tiempo se transformaría en la Academia Nacional de Medicina (7), organismo que editó la Gaceta Médica de México, institución de gran influencia, no solo para el desenvolvimiento de las Ciencias Médicas, sino también de las naturales, incluyendo la entomología médica; según Beltrán (5), entre 1865 y 1941, aparecieron en esta revista 11 artículos sobre insectos.

En 1868 se dio un impulso científico, cuya más brillante expresión fue la constitución de la Sociedad Mexicana de Historia Natural, la cual celebró su primera sesión pública el 6 de septiembre de ese mismo año y editó el periódico La Naturaleza (8). Según Barrera en 1955, los trabajos científicos de Eugenio Dugès se relacionaron casi exclusivamente con la entomología, siendo sus estudios sobre taxonomía y ciclos biológicos de los coleópteros, verdaderamente buenos. La mayor parte de sus artículos aparecieron en el periódico La Naturaleza, donde colaboró entre 1869 y 1891 con 15 trabajos, entre los que destacan varias especies nuevas de coleópteros, además de sus notas para facilitar el estudio de los coleópteros que aparecieron en 1889.

De acuerdo con Sánchez y Nomelí (41), en los Anales de la Sociedad Entomológica de Bélgica se divulgaron ocho artículos entre 1880 y 1887; casi todos versan sobre el proceso de metamorfosis ocurrida en algunas especies de insectos, como el Lyctus plamielles, Cyllene crytropus y la Chapuisia mexicana. El Bulletin de la Sociedad Zoológica de Francia, en 1886 recogió una nota y adiciones relativas a la clasificación de meloideos y, en la revista norteamericana Insect Life, apareció una descripción de Leonila rileyi, nuevo género de meloideo, vecino de Hornia, que con una lámina litográfica coloreada se incluyó ese mismo año en el segundo volumen de los Anales del Museo Michoacano, publicación que también recogió una Segunda nota sobre la clasificación de los meloideos de la República Mexicana y una extensa Sinopsis de éstos (18). En la Gaceta Oficial del Gobierno del Estado de Michoacán correspondiente al 25 de noviembre de 1888, Eugenio Dugès dio a conocer una descripción de su colección particular de coleópteros, en su mayoría recolectados por él en localidades de Guanajuato y Michoacán (9). Al morir, en 1895, dejó sin publicar 10 voluminosos tomos de una Coleopterografía Mexicana, que hoy se custodian en el Instituto de Biología de la UNAM (34).

En Michoacán, por ejemplo, se efectúan estudios botánicos y zoológicos; aunque los segundos fueron menos numerosos, abundan los de orientación entomológica, y casi todos los trabajos fueron producidos por investigadores de origen extranjero, especialmente por franceses y norteamericanos que visitaron o residieron en este Estado (41). En Veracruz, Francisco Sumichrast, zoólogo radicado en Córdoba; en Puebla los más destacados fueron Ignacio Blázquez quien trabajó en el Colegio del Estado como preparador de Historia Natural (28) y fue autor de varias monografías, entre las que destaca una sobre la mosca doméstica.

Entre 1879 y 1915 se publicó la Biología Centrali Americana, una obra monumental de origen inglés que en la actualidad sigue siendo la fuente de información más importante para muchos grupos de artrópodos mexicanos, especialmente insectos de los órdenes Coleoptera, Hymenoptera, Lepidoptera, Diptera, Heteroptera, Homoptera, Ephemeroptera, Odonata y Orthoptera. Fue editada por Du Cane Godman y Osbert Salvin en más de 50 volúmenes, en los que se documentaron un total de 1560 especies de artrópodos no insectos (Arachnida, Chilopoda y Diplopoda) y 33,502 especies de insectos (29).

Esta magna obra conjuntó a varios recolectores y naturalistas importantes de esa época, como Hoge, Sallé, Sturm, Palmer, Morrison, Forrer, Coffin, H. H. Smith, Gaumer Pilastre, Flor y Bruck, entre otros, quienes recorrieron México obteniendo decenas de miles de insectos que fueron depositados principalmente en el Museo de Historia Natural de Londres (12).

d. El siglo XX. Es durante el siglo XIX que se inician los estudios formales de entomología en nuestro país, se vislumbra una profesión, se fundan centros de enseñanza e investigación, museos y colecciones, al igual que sociedades y publicaciones periódicas que tratan del tema. Sin embargo, como resultado de la discontinuidad producida por la Revolución, esta estructura se pierde, y es hasta el siglo XX, después de 1921, que se da la instauración y consolidación de la institucionalización de esta disciplina. Es con la revolución, las dos guerras mundiales y la guerra civil española como contexto, que se desarrolla este proceso que se constituirá con mayor formalidad a partir de los 50´s y culminará en la estructura institucional actual (34).

Publicaciones ‘periódicas’. Durante el siglo XX varias revistas científicas mexicanas han publicado trabajos sobre o relacionados con la entomología, utilizando distintos enfoques. De éstas, las más importantes para la entomología, por tener varias contribuciones, fueron las que se presentan a continuación: La Naturaleza, La Revista Mexicana de Biología, Revista de la Sociedad Mexicana de Historia Natural, Memorias de la Sociedad Científica Antonio Alzate, Anales del Instituto de Biología, Acta Zoológica Mexicana, Anales de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, Zoología Informa (34).

Los autores. Al siglo XX correspondieron figuras como Alfredo Barrera, Harry Brailovsky, Cándido Bolívar y Pieltáin, Alfonso Dampf, Anita Hoffmann, Gonzalo Halffter, Carlos Hoffmann, Raúl Mc Gregor, José Ramírez y Leonila Vázquez, entre otros. Hay más de un centenar de autores que han publicado en taxonomía de insectos de México en revistas mexicanas (34). Con respecto a las instituciones de enseñanza, la primera cátedra de zoología como tal se abrió en nuestro país en la Universidad, en 1834, pero comenzó a impartirse dos años después (26). En lo que respecta a la enseñanza y la formación de entomólogos, la materia ‘entomología’ se continuó impartiendo como parte de la zoología.

Coronado (14) expuso las vicisitudes y la oposición que tuvieron que ser vencidas para el establecimiento de la entomología en la Escuela Nacional de Agricultura en 1935, lo que constituyó un hecho significativo pues fue el primer esfuerzo serio en México para formar profesionales con una preparación adecuada en el campo de la entomología agrícola. Coronado y Ortega (16) señalaron la posición alcanzada en el desarrollo de la entomología agrícola en esa época e hicieron hincapié en la necesidad de impulsar los estudios de entomología veterinaria, médica y forestal, tanto en sus aspectos básicos como en los aplicados.

Ortega et al. (37) realizaron un análisis conjunto de la historia de la entomología en México en su momento y presentaron un diagnóstico de esta disciplina para esa época. Con esto podemos formarnos un concepto de la situación de la entomología en la década de 1960; 16 años después, Coronado (15) apuntó que el estudio de los insectos se abordó en forma elemental en las escuelas técnicas agropecuarias del país.

La creación de la Sociedad Mexicana de Historia Natural, su fecunda vida (1868-1914) y la alta calidad de su periódico La Naturaleza (1869-1914, 11 volúmenes) constituyeron factores de gran importancia para el progreso de las ciencias naturales en México (34). Sociedad Entomológica Mexicana. La primera sociedad entomológica en nuestro país fue la Sociedad Entomológica Mexicana, A. C. (SME), fundada el 29 de enero de 1952 por entomólogos de la UNAM, el IPN, la Escuela Nacional de Antropología, la Oficina de Estudios Especiales y la Dirección General de Defensa Agrícola (38). Su lema, ‘Por el mejor conocimiento de la fauna entomológica de México’, refleja de manera resumida su declaración de principios y objetivo primordial.

En 1975 se formó otra organización similar pero con origen distinto, para conjuntar a los estudiosos de las mariposas, fueron diletantes o profesionales; la Sociedad Mexicana de Lepidopterología A.C. Desde su inicio esta sociedad publicó una Revista, un Boletín, y, años más tarde organizó una reunión internacional de lepidopterólogos en conjunto con la Lepidopterists’ Society, en Cocoyoc, Morelos. El establecimiento de colecciones biológicas en nuestro país ha sido poco afortunado, resultado de la propia historia y estado de desarrollo (2,40) y de la discontinuidad existente en las instituciones producida por el cambio de nombres e instalaciones, la falta de recursos y del poco interés de las autoridades por el desarrollo de este tipo de acervos (24,10), a pesar de su importancia (23).

La entomología aplicada: la medicina y la industria.

Es de gran importancia anotar el hecho que desde un principio, los entomólogos mexicanos se preocuparon por resolver problemas de utilidad práctica que ayudaran a mejorar las condiciones humanas del mexicano, como lo confirmó Sánchez (41). La entomología representa la subdisciplina zoológica con mayor cantidad de trabajos taxonómicos en México durante el siglo XX, los Coleóptera son los más trabajados de este conjunto (35), les siguen los Lepidóptera con 264 (19.5%) y los Hemíptera con 165 (12%).

Acercamientos filosóficos, sociológicos, psicológicos, ideológicos y cientimétricos son importantes para entender las diversas inclinaciones o preferencias temáticas de los entomólogos mexicanos que ya han generado tradiciones. La aplicación de metodologías diversas de naturaleza epistémica son indispensables para conocer con rigor el cambio y las contribuciones de los entomólogos de este país: destacar las inercias, las idiosincrasias y las tradiciones, así como las rupturas o cambios de paradigmas. Advertir las influencias del extranjero en cuanta teoría y métodos. Necesitamos saber quiénes hemos sido, quienes somos y quienes queremos y debemos ser, el reflexionar sobre nuestra historia de un modo crítico y con inteligencia nos ayudará, tal vez, a evitar errores y a mejorar nuestros esfuerzos individuales y colectivos (34).

LITERATURA CITADA.

1.- Barrera, A. 1955. Ensayo sobre el desarrollo histórico de la entomología de México. Rev. Soc. Mex. Ent. 1(1-2): 23-38.

2.-Barrera, A. 1974. Las colecciones científicas y su problemática en un país subdesarrollado: México. Biología, 4(1): 12-19.

3.- Barrera, A. 1994. La taxonomía botánica maya. En: Taxonomía Biológica, Llorente, J. & I. Luna (Comps.), Fondo de Cultura Económica, México, pp. 27-36.

4.- Barrera, A. y A. Hoffmann. 1981. Notas sobre la interpretación de los artrópodos en el Tratado Cuarto, Historia de los insectos de Nueva España, de Francisco Hernández. Folia Ent. Mex., 49: 27-34.

5.- Beltrán, E. 1942. La gaceta médica de México, 1865-1941, y sus aportaciones al conocimiento de la zoología. Gac. Med. Mex., 72: 580-590.

6.- Beltrán, E. 1943a. Setenta y cinco años de ciencias naturales en México. Rev. Soc. Mex. Hist. Nat., 4: 245-264.

7.- Beltrán, E. 1943b. Datos y documentos para la historia de las ciencias naturales en México. I. Los estatutos de la primitiva Sociedad Mexicana de Historia Natural. Rev. Soc. Mex. Hist. Nat., 4: 115-122.

8.- Beltrán, E. 1948. La Naturaleza. Periódico científico de la Sociedad Mexicana de Historia Natural. 1869-1914. Rev. Soc. Mex. Hist. Nat., 9: 145-174.

9.- Beltrán, E. 1953. Alfredo Dugés: un siglo después. 1853-1953. Rev. Soc. Mex. Hist. Nat., 14: 157-168.

10.- Beltrán, E. 1971. Los Museos de Historia Natural en México y la Sociedad Mexicana de Historia Natural. Acta Zool. Mex. (n. s.), 10(4): 1-9.

11.- Berlin, B., D.E. Reedlove, y P.H. Raven. 1974. Principles of Tzetzal plant classification. An introduction to botanical ethnography of mayan speaking people of highland Chiapas. Academic Press, Nueva York. Pp. 660.

12.- Brailovsky, H. 1993.Colecciones Nacionales del Instituto de Biología. Entomología. En: Brailovsky H. & Gómez B. 1993. Las colecciones del Instituto de Biología. Instituto de Biología UNAM, México, pp. 67-110.

13.- Clavigero, F. J. 1882. Breve noticia de las plantas y animales de México, por el Abate Francisco J. Clavigero (1780). La Naturaleza, 1 serie, 6: 5-97.

14.- Coronado, R. 1958. Cómo se formó la especialidad de Parasitología Agrícola y cuál ha sido su papel en el desenvolvimiento agrícola de México. Revista Chapingo. E. N. A., 11(67-69): 7-12.

15.- Coronado, R. 1981. Desarrollo actual de la entomología en México. Folio Ent. Mex. 49: 41-48.

16.- Coronado, R. y A. Ortega. 1962. Estado actual de la investigación en Entomología y su orientación en el futuro. II Simposio sobre Investigación Agrícola. Chapingo, Méx.

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Pediculosis

Resumen.

La pediculosis (infestación por piojos) suele afectar a niños y puede provocar epidemias en las escuelas. Se trasmite principalmente por contacto directo con una persona infectada, o bien por instrumentos como peines, cepillos y sombreros. Su contagio está favorecido por la falta de higiene. El período de incubación desde el contagio hasta la aparición de los primeros síntomas es de unos 15 días.

La clínica se inicia con prurito en cuero cabelludo, que se va intensificando con el paso de los días, especialmente en zona occipital, retroauricular y en la nuca. En ocasiones se detectan las liendres o los parásitos antes del inicio de la sintomatología, en ocasiones tras ser informados de una epidemia en la escuela. Las lesiones características son costras hemorrágicas por el rascado, así como también se puede producir dermatitis del cuero cabelludo y la nuca. A la exploración meticulosa puede observarse la presencia de liendres adheridas al cabello. Por lo general el número de parásitos es escaso y en ocasiones no se detectan, sin embargo el número puede variar de unos cuantos a decenas, el diagnóstico se basa principalmente en la presencia de liendres.

Palabras Clave: Pediculosis, niños, cabeza.

Introducción

Los piojos son insectos que no presentan alas y son ectoparásitos de aves y mamíferos. Algunas especies presentan hospederos específicos y se alimentan de un solo hospedero, otras son más especializadas y habitan en zonas específicas del cuerpo del hospedero; basados en la morfología de sus partes bucales, los piojos se dividen en dos grandes grupos, los piojos masticadores y los chupadores, el primer grupo raras veces se alimenta de sangre, mientras que los chupadores se alimentan exclusivamente de sangre, de aquí la importancia que representan como vectores de enfermedades en humanos5.

Los piojos de la cabeza son un problema importante para niños de 3 años a 12 años en los países industrializados y en vías de desarrollo, y actualmente se estima entre 6 hasta 12 millones infestaciones de piojos de la cabeza se producen en los Estados Unidos al año12. La infestación es claramente más frecuente en los niños, pero los piojos s14. Esto es de importancia práctica, como por las estrategias de control, porque por lo general se centra el tratamiento de niños en edad escolar, descuidando los contactos familiares con adultos.

Los piojos humanos son insectos chupadores de sangre que infestan la cabeza, Pediculus humanus capitis; el cuerpo, P. humanus corporis, y la región del pubis, Phthirus pubis también conocida como ladilla e infesta las zonas pilosas de la cara, incluida cejas, axilas y superficies corporales. El diagnóstico es principalmente por la identificación de piojos vivos y / o huevos viables y el síntoma clínico de prurito intenso.

De estas tres especies la más importante desde el punto de vista médico es la P. humanus humanus, el cual es vector de tifus epidémico, fiebre de las trincheras y la fiebre recurrente20. Sin embargo las principales infestaciones son producidas por el piojo de la cabeza P. humanus capitis.

Tifus Epidémico.

Es una enfermedad que se transmite por piojos; suele comenzar en forma súbita cn fiebre alta, escalofríos y mialgias, acompañada de cefalea intensa y malestar general. El exantema aparece de cuatro a siete días más tarde, comienza en el tronco y se extiende a extremidades, es maculopapular y se torna petequial y evoluciona a zonas pigmentadas y parduzcas. Las alteraciones del estado mental son frecuentes y puede haber delirio o coma. Cuando la enfermedad es grave hay insuficiencia miocárdica y renal. Cuando no se trata, dura dos semanas y termina con la lisis de la fiebre y desaparecen los síntomas.

La enfermedad de Brill Zinsser es una recaída del tifo epidémico transmitido por piojos que se presenta años después del episodio inicial. Los factores que activan las rickettsias de desconoces y, por lo general, es más leve y de menos duración. La etiología es Rickettssia prowazekii. Con respecto a su epidemiología, los seres humanos constituyen la fuente principal del microorganismo, que es transmitido de persona a persona por el piojo del cuerpo, Pediculus humanus corporis, las heces de los piojos infectados son esparcidas sobre lesiones de la piel y mucosas, o inhaladas en aerosoles.

Las rickettsias están presentes en la sangre y los tejidos de los pacientes durante la fase febril temprana, pero no se encuentra en secreciones. El periodo de incubación es de una o dos semanas. Para hacer el diagnóstico definitivo por laboratorio se requiere la visualización directa de las rickettsias en muestras obtenidas en la fase aguda y de convalecencia, y por medio de la búsqueda de anticuerpos específicos para R. typhi, como la prueba de inmunofluoresencia indirecta8.

Fiebre de las Trincheras.

También conocida como fiebre Volhina o fiebre Quintana; es una enfermedad bacteriana febril de gravedad variable. La sintomatología se caracteriza por cefaleas, malestar general, dolor espontáneo como a la palpación, especialmente en la tibias; puede tener un inicio repentino o lento, con solo una crisis febril que puede durar días; la esplenomegalía es común y se puede presentar una erupción macular pasajera. Esta enfermedad fue común en las pasadas guerras mundiales y actualmente se han presentado brotes en México, Bolivia, Burundi, Etiopía, Polonia y Norte de Africa22.

Fiebre recurrente.

Esta es una enfermedad producida por espiroquetas, y presenta una sintomatología febril que dura de dos a nueve días con lapsos a febriles de dos a cuatro días, el número de recaídas va de 1 a 10 y cada periodo febril termina con una crisis. La duración total de la enfermedad es de 13 a 16 días, la letalidad va de 2 a 12% y en una epidemia sube hasta en un 50%.

Esta enfermedad se transmite en lugares donde hay piojos, principalmente en algunas zonas de Asia, oriente, norte y centro de África, así como América del Sur22.

Bionomía.

Los piojos pertenecen a la clase insecta y existen más de 3000 especies de piojos conocidas, de las cuales se desconoce la biología en la mayoría, excepto en los que infestan la especie humana. Pertenecen a la orden de los Phthiraptera y el piojo que afecta a los mamíferos es de un grupo más pequeño de 500 especies que se denomina Anoplura. Cada piojo es específico de cada huésped parasitado. Desde hace años se fabrican productos químicos para eliminarlos ya sea por las plagas causadas en animales o por la infestación en humanos.

Los humanos pueden estar infestados por tres tipos de piojos: piojo del cuerpo (P. humanus humanus), piojo del pubis (P. pubis) y piojo de la cabeza (P. humanus capitis).

Piojo corporal (P. humanus humanus)

Este tipo de infestación es llamada pediculosis corporal, este padecimiento es raro en países desarrollados y solo se presenta en personas que no tienen hogar y que no tienen acceso a ropa limpia; sin embargo en algunos lugares de países como África, Asia, Centro y Sud América. La mordedura de estos piojos causa irritación por varios días y cada picadura desarrollo una pequeña papula roja. Sin embargo en personas que presentan alta infestación aparece la desensibilización y no presentan reacción en el sitio de picadura

Las personas con infestación crónica, pueden presentar una decoloración de la piel, la cual es llamada enfermedad de los vagabundos, también pueden presentar inflamación en nodos linfáticos, edema, aumento de su temperatura corporal, dolor de cabeza y muscular; en algunos casos llegan a desarrollar dermatitis general5.

Piojo púbico (P. pubis)

La enfermedad relacionada con la presencia de piojo púbico se llama pthitiriasis o pediculosis inguinal, en Francia se le conoce como la mariposa del amor y se caracteriza por infestar las zonas púbicas, por lo cual este piojo morfológicamente presenta uñas fuertes para sujetarse al vello púbico, y esta adaptación morfológica le permite infestar otras áreas del cuerpo. Este piojo está distribuido a nivel mundial y esta diagnosticado como una enfermedad de transmisión sexual (STD), este piojo no es vector de patógenos, pero las lesiones producidas por sus picaduras, pueden producir infecciones secundarias6. Habita en los pelos del pubis, región anogenital, muslos, axilas y áreas muy pilosas de abdomen y tórax. También puede observarse en cejas, pestañas, barba y, ocasionalmente, en los bordes de implantación del cuero cabelludo, aunque no en su interior. Se discute la trascendencia del papel de transmisión a través de vestidos, toallas o sábanas.

Piojo de la cabeza (P. humanus humanus)

A esta infestación se le conoce como pediculosis de la cabeza, esta especie es parecida morfológicamente al piojo del cuerpo, pero se caracteriza por tener preferencia por habitar la cabeza de sus hospederos y es la especie más común en todo el mundo, incluyendo países desarrollados como los es USA, donde se presentan de 6 a 12 millones de personas infestadas por año, siendo los niños los más afectados5.

Los piojos han evolucionado junto a sus huéspedes los humanos y han desarrollado ciclos vitales y cambios anatómicos para cada zona particular del cuerpo humano. El piojo del cuerpo puede transmitir enfermedades sistémicas, lo cual no hace el piojo de la cabeza. El de la cabeza es el que ha despertado más interés por su alta prevalencia y porque están apareciendo resistencias a los pediculicidas.

Los piojos humanos no infestan a otros animales. Necesitan la ingesta de sangre humana varias veces al día y no viven fuera del cuerpo humano más de dos días. No tienen alas (no vuelan), no saltan pero se desplazan fácil y rápidamente por el cabello de un pelo a otro si está seco. Si el pelo está húmedo se mueven torpemente y son más vulnerables, se identifican más fácilmente y se pueden eliminar con más facilidad.

La hembra adhiere los huevos al pelo con una sustancia insoluble al agua y similar al pegamento. Los huevos vivos (con embrión) tienen un color gris gelatinoso y están situados cerca del cuero cabelludo (a 3-4 mm). Al estar próximo a éste el calor y la humedad ayudan a su incubación.

Los huevos eclosionados son de color blanco y se localizan más lejos de la raíz del pelo. La distancia entre las liendres y el cuero cabelludo puede ser usada como un indicador del tiempo que lleva infestado un niño y de la viabilidad del huevo (si está embrionado o si está vacío). El huevo tarda unos 8-10 días en eclosionar y se pone cerca de la raíz; como el cabello crece unos 0,4 mm/día cualquier huevo situado a más de 1 cm del cuero cabelludo casi seguro que está vacío. Las características del piojo de la cabeza se resumen a continuación (Tabla 1).

(Pediculus  humanus capitis)

HábitatCabeza
Tamaño de las hembras2,4-3,3 mm
Tamaño de los machos2,1-2,6 mm
Tamaño de la liendre0,8 mm
Periodo incubación huevos10-12 días
Femenino adulto hasta Fase de gravidez0,5-2 días
Huevo hasta adulto17- 25 días
Longevidad de un adulto23- 30 días
Máximo de huevos producidos110-140
Número de huevos por día7-10
Supervivencia fuera del huésped6-48 horas
Infestación de adultos y liendres1 hasta cientos.
Virus del Oeste del Nilo

Resumen

Cuatro siglos de viajes y comercio han permitido en Norteamérica la importación de varios patógenos humanos que son transmitidos por vectores, incluyendo dengue, fiebre amarilla y malaria. La aparición del Virus del Oeste del Nilo (VON) en Nueva York, prueba ser la introducción mejor documentada de un nuevo patógeno transmitido por vectores a los Estados Unidos en el siglo pasado 12.

El VON, perteneciente a la familia Flaviviridae2, es el principal causante de enfermedades por arbovirus en los Estados Unidos. Se estima que alrededor del 80% de las infecciones causadas por VON son asintomáticas. Muchas de las personas que presentan los síntomas desarrollan fiebre aguda que en ocasiones va acompañada de dolor de cabeza, mialgia, artralgia, erupciones o síntomas gastrointestinales. Menos del 1% de las personas infectadas desarrollan una enfermedad neuroinvasiva, la cual típicamente se presenta como encefalitis, meningitis o parálisis aguda 10.

Palabras Clave: Virus del Oeste del Nilo, Transmisión, Culex quinquefasciatus.

Ciclo de transmisión de VON

La transmisión de VON al ser humano suele ser el resultado de las picaduras de mosquitos que se infectan cuando se alimentan de aves infectadas, en cuya sangre circula el virus durante algunos días. El virus pasa a las glándulas salivales del mosquito, que cuando pica, puede inyectar el virus a seres humanos y animales, en los que luego se multiplica y puede causar enfermedad14.

El virus del Oeste del Nilo se mantiene en la naturaleza a través de la transmisión entre aves y mosquitos, quienes constituyen el ciclo de transmisión enzoótico (Figura 1). Para que un mosquito se infecte debe picar e ingerir sangre de un hospedador virémico que contenga una concentración de virus mayor a 105 ufp/ml (ufp: unidades formadoras de placa). Esta concentración viral mínima necesaria para infectar a un mosquito vector se conoce como Umbral Mínimo de Infección (UMI) y es influenciada por la temperatura ambiental y la susceptibilidad del mosquito, que está determinada genéticamente5. El período de incubación extrínseco puede variar entre 1-14 días, dependiendo de la temperatura, la cepa viral y la susceptibilidad de la población del mosquito vector5.

Diagrama del ciclo de transmisión del WNV

Figura 1. Ciclo de transmisión del Virus del Oeste del Nilo

(Tomado de: http://saludequina.es/equino/images/stories/Cuidados/Imagen/ciclo)

El virus se transmite también por el contacto con otros animales infectados o con su sangre u otros tejidos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, se han producido casos de infección en seres humanos por trasplantes de órganos, transfusiones sanguíneas y la leche materna, así como un caso de transmisión transplacentaria de la madre al hijo14.

Tanto el ser humano como el caballo son hospedadores finales, lo cual significa que se infectan pero no propagan la infección. En los caballos las infecciones sintomáticas también son raras y por lo común leves, pero pueden causar afección del sistema nervioso, en particular una encefalomielitis mortal14.

Vectores y hospederos de VON

La mayoría de las especies de mosquitos que transmiten el virus de manera enzoótica son ornitófilos (prefieren alimentarse de aves). Sin embargo, algunos como Culex pipiens modifican su preferencia alimentaria durante el verano, pasando de la ornitofilia a la mamofilia, permitiendo el cambio de hospedador del virus y aumentando las posibilidades de establecer un ciclo epizoótico (enfermedad en equinos) o epidémico (enfermedad en humanos)5. Estos vectores son conocidos como “vectores puente”, ya que tienen la capacidad de unir dos ciclos de transmisión (mosquito-ave-mosquito y mosquito-mamífero/humano-mosquito).

El VON ha sido aislado de especies de mosquitos pertenecientes a 12 géneros diferentes (AedesAedeomyiaAnophelesCoquilletidiaCulexCulisetaDeinoceritesMansoniaMimomyiaOrthopodomyiaPsorophora y Uranotaenia), aunque las pertenecientes al género Culex son los vectores más importantes involucrados en su transmisión, mantenimiento y amplificación15. Por lo general, las especies de mosquito que prefieren alimentarse del hospedador principal intervienen en el ciclo de transmisión, mientras que los que prefieren alimentarse de hospedadores accidentales no integran el ciclo primario de transmisión.

Las aves son el principal reservorio del VON. Los Passeriformes son considerados los principales hospedadores de mantenimiento y amplificación del virus, en particular Passer domesticus, tanto en EEUU como en Europa, debido a su elevada abundancia, alta seroprevalencia de infección y por desarrollar viremias elevadas y duraderas. Otras especies de aves que desarrollaron viremias excepcionalmente elevadas fueron Corvus brachyrhynchosCyanocitta cristataQuiscalus quiscula y Turdus migratorius. Otras especies hospedadores competentes han sido detectadas en otros órdenes, incluyendo Charadriiformes, Falconiformes y Strigiformes. Por el contrario, en Anseriformes, Columbiformes y Piciformes usualmente se generan viremias insuficientes para infectar mosquitos vectores5.

Cuadro clínico de VON

La infección por el virus del Nilo Occidental es asintomática en aproximadamente un 80% de las personas infectadas; en las demás puede causar la fiebre del Nilo Occidental o una afección grave14.

Aproximadamente un 20% de las personas infectadas por este agente patógeno presentan la fiebre del Nilo Occidental, que se caracteriza por fiebre, dolores de cabeza, cansancio, dolores corporales, náuseas, vómitos y, a veces, erupción cutánea (del tronco) y agrandamiento de ganglios linfáticos. Los síntomas de afección grave (también llamada enfermedad neuroinvasora, como la encefalitis o meningitis del Nilo Occidental o poliomielitis del Nilo Occidental) son dolores de cabeza, fiebre elevada, rigidez de nuca, estupor, desorientación, coma, temblores, convulsiones, debilidad muscular y parálisis. Se calcula que aproximadamente 1 de cada 150 personas infectadas llegan a padecer una afección más grave. Esta puede presentarse en personas de cualquier edad, si bien los mayores de 50 años y las personas con inmunodeficiencia (por ejemplo, pacientes que han recibido trasplantes) tienen el mayor riesgo al respecto. El periodo de incubación suele durar entre 3 y 14 días14.

Historia del VON

Este virus fue aislado por primera vez en 1937 de una muestra de sangre de un paciente febril en el Distrito de Uganda al Oeste del Nilo 2,6,10,12,13. Durante los 1940s, se describió la relación antigénica tan estrecha entre el VON, la Encefalitis Japonesa y la Encefalitis de San Luis, se demostró la transmisión de VON por mosquitos bajo condiciones de laboratorio y la prevalencia de anticuerpos neutralizantes contra VON y flavivirus relacionados estrechamente, observados en residentes del este central de África 2.

Desde 1937, los brotes en humanos no fueron frecuentes. En su mayoría estaban asociados con fiebre, los cuales se reportaron principalmente en grupos de soldados, y niños en Israel y África. Sin embargo, un brote importante en un asilo de ancianos Israelí fue asociado con la enfermedad neurológica severa y muerte 12.

Durante 1950, un estimado del 40% de la población humana en la región Delta del Nilo en Egipto fue seropositiva para el VON. La epidemia más grande ocurrió en la Provincia de Cape, al Sur de África, en 1974, registrándose 3000 casos clínicos 13.

De 1975 a 1993, no se documentaron mayores epidemias de VON. Sin embargo, durante 1994 al 2000, ocurrieron epidemias de meningoencefalitis por VON en un rango alarmante en el Norte de África, Norteamérica y Medio Oeste. Estos brotes incluyeron epizootias que principalmente afectaron caballos, al igual que grandes epidemias urbanas, como la epidemia en Israel en el año 2000, donde se presentaron más de 400 casos y 35 muertes 2.

Desde mediados de los 1990’s la frecuencia y aparente severidad clínica de los brotes de VON se han incrementado. Brotes en Romania (1996), Rusia (1999) e Israel (2000) involucraron cientos de personas con enfermedad neurológica severa 12,14. No se sabe si este cambio aparente en la frecuencia y severidad de la enfermedad se deba a diferencias en la circulación de la virulencia o a cambios en la estructura de edad, inmunidad o la prevalencia de otras condiciones de predisposición crónica en la población afectada 12.

El Virus del Oeste del Nilo en los Estados Unidos de Norteamérica

Hasta 1999, el virus se encontraba únicamente en el Hemisferio Este, con amplia distribución en África, Asia, el Medio Este y Europa 12. Y es en este año que un gran brote de infección por VON ocurrió en los Estados Unidos 13. A partir de entonces, el Sistema Nacional de Vigilancia ha documentado más casos de personas con encefalitis y meningitis provocadas por VON (62 personas en 1999, 21 en 2000 y 66 en 2001) 12.

En el Hemisferio Este, VON se mantiene en un ciclo enzootico, involucrando mosquitos (Culicine) y aves. La evidencia a la fecha sugiere un ciclo similar en Norteamérica. Hacia la primavera del 2002, VON había sido detectado de 29 especies de mosquitos de Norteamérica, siendo Culex pipiens, Culex restuans, y Culex quinquefasciatus los vectores de mayor importancia en los Estados Unidos 12.

Las aves son hospederos naturales para el VON. Cuando se infecta con VON, muchas especies de aves desarrollan niveles de viremia transitoria que son suficientemente altos como para infectar a los mosquitos que de ellas se alimentan. Las aves comúnmente sobreviven a la infección y desarrollan una inmunidad permanente 10. La epidemia presentada en Nueva York en 1999, fue concurrente con la extensa mortalidad de cuervos ( Corvus sp.) al igual que muertes de varias especies exóticas en parques zoológicos de la misma área y demostró que sin un control de mosquitos vectores sostenido en áreas urbanas en las zonas de mayor afluencia del mundo representa un riesgo epidémico de enfermedades arbovirales 2,9,13.

El transporte de las cepas de VON entre diferentes áreas, por aves migratorias portadoras del mismo, a lo largo de las rutas de vuelo establecidas, es probablemente una incidencia común. En el Hemisferio Este, se cree que VON es regularmente introducido por aves en países del Mediterráneo y Europeos 2, 15. Sin embargo, aun no es claro si tales ciclos enzooticos y movimientos migratorios de aves se hayan establecido en las Américas, pero el hecho que el virus ha sido activo en los Estados Unidos durante 4 estaciones de transmisión consecutivas, es evidencia de una eficiente hibernación y soporta, además, el papel que juegan dichos organismos en la transmisión de VON.

Los sistemas de vigilancia que involucran pruebas en aves muertas, aves de corral y caballos enfermos por VON han demostrado una rápida distribución geográfica del virus en los Estados Unidos. Para 1999, 4 estados se tenían registrados con VON, para el año 2000, 12 estados y el Distrito de Columbia, mientras que para 2001 VON ya se encontraba en 27 estados y el Distrito de Columbia, además de Canadá. De ahí que en el 2002, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades o CDC por sus siglas en inglés (Centers of Disease Control and Prevention) colaboró con el estado y los departamentos de salud locales para establecer ArboNET, un sistema electrónico de vigilancia pasiva cuyos objetivos estriban en monitorear las infecciones por VON en humanos, mosquitos, aves y otros animales, evaluar el impacto de la enfermedad en salud pública, determinar la necesidad de programas públicos de intervención de salud, identificar los factores de riesgo de infección, determinar qué poblaciones están en alto riesgo de infección, e identificar las áreas geográficas donde se harían las intervenciones10.

A pesar de la propagación geográfica del virus en los Estados Unidos durante el período 2000-2001, el número de casos reportados permaneció bajo (<100 por año) hasta 2002-2003, cuando los casos humanos se detectaron por primera vez en el Medio Oeste y las Grandes Llanuras. Para el 2006, los casos se registraron en todos los estados, excepto Maine 10.

Durante 1999-2008 el CDC reportó un total de 28,961 casos confirmados y probables de la enfermedad de VON, incluyendo 11,822 casos (41%) de VON neuroinvasivo en los 47 estados y el Distrito de Columbia en Estados Unidos. El pico máximo de incidencia nacional de la enfermedad neuroinvasiva provocada por VON durante el 2002 fue de 1.02 casos por 100,000 pobladores, estableciéndose durante 2004-2007, donde la incidencia media anual fue de 0.44 variando de 0.39-0.50. En el 2008 la incidencia fue de 0.23 por cada 100,000 habitantes comparado con los 0.41 y 0.50 presentados durante 2007 y 2006 respectivamente. 

La incidencia de la enfermedad neuroinvasiva se incrementa con la edad ocurriendo 1.35 casos por cada 100,000 habitantes en personas de más de 70 años. De la misma forma que el rango de hospitalización y casos fatales. Por otro lado se reportaron un total de 17,139 casos de VON no-neuroinvasivo. De los cuales el 52% fueron hombres, mientras que aproximadamente la mitad del total de los casos (45%) ocurrió en personas de 40 a 59 años de edad. De los casos reportados donde los datos de raza y etnia fueron registrados, se encontró que el 95% de los pacientes fueron blancos y solo un 10% de los casos se presentó en hispanos. Solo 86 casos (0.5%) de los reportados como enfermedad no invasiva fueron letales, de los cuales el 82% de los casos se presentaron en personas de más de 70 años de edad 10

Del 2009 a Diciembre de 2012 se han reportado 7,840 casos de VON, de los cuales cerca del 46% fueron VON no neuroinvasivo, mientras que el resto correspondió a casos VON neuroinvasivo. El año 2012, fue un año importante en particular pues los casos se incrementaron casi 6 veces con respecto a los últimos 3 años, siendo Texas el estado que reporto el mayor número de casos con 1739, seguido por California con 451 casos 3. La Figura 2 muestra la relación de casos totales, neuroinvasivos y no neuroinvasivos provocados por VON en los Estados Unidos, del año 1999 al 2012. En la Figura 3 se encuentra el mapa de los Estados Unidos mostrando la actividad de VON en 2012.

Casos de Virus del Oeste del Nilo

Figura 2. Casos de Virus del Oeste del Nilo en Estados Unidos de Norteamérica, 1999-2012. (Elaboración propia basado en datos del CDC3)

Actividad VON en Estados Unidos

Figura 3. Actividad VON en Estados Unidos durante el año 2012)3

El Virus del Oeste del Nilo en México

 En México se evidencio la infección por VON en Julio de 2002. Se reportaron caballos seropositivos en 6 estados de la República (Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Yucatán) 1,7,11. El primer caso de aves seropositivas en México se detecto en 2003 7. Específicamente en Mayo de 2003 se reportó la muerte de un cuervo en el zoológico YUMKA en el municipio Centro del estado de Tabasco. Se obtuvo el aislamiento viral en ratón lactante y se identificó el aislamiento mediante la prueba de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) como Virus del Oeste del Nilo, en colaboración con el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE) de la Secretaría de Salud. En este mismo año se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el acuerdo por el que se activa el Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal en los términos del artículo 35 de la Ley Federal de Sanidad Animal, con el objeto de vigilar, diagnosticar, prevenir y controlar al Virus del Oeste del Nilo. Para ello las autoridades mexicanas iniciaron encuestas serológicas en caballos y aves, encontrando una gran cantidad de caballos seropositivos en 22 estados de la República y aislados adicionales de aves muertas obtenidos en el noroeste de México entre 2003 y 2004.

En lo que respecta a casos humanos en 2003 se registraron 6 casos, 3 de ellos con encefalitis, en el norte de México 8.

Una serie de reportes han documentado la extendida distribución geográfica del VON en México, principalmente, dichos reportes provienen de aislados de equinos y aves muertos. Sin embargo, en 2005 se registró el primer aislado del virus proveniente de una persona enferma, así como de mosquitos Culex quinquefasciatus, los cuales se encontró están relacionados filogenéticamente  con otras cepas representativas de VON de los Estados Unidos y México. Este estudio sugiere que los aislados obtenidos de los estados del norte de México (Nuevo León y Sonora) se derivaron de cepas de VON circulantes en el oeste de Estados Unidos 6.

Aislados de Virus del Oeste del Nilo en equinos y aves de México

Figura 4. Aislados de Virus del Oeste del Nilo en equinos y aves de México, 2003-20064

En el periodo de 2003 a 2006 mediante la vigilancia epizootiológica se identificó la circulación de VON en 22 estados del país; en 19 estados se aisló de equinos y en nueve de aves (Figura 4) 4.

En el periodo de 2003 a la semana 33 del 2012 han sido confirmados solamente 11 casos de VON en el país (Figura 5). Los estados afectados son Chihuahua, Oaxaca, Nuevo León y Sonora; el 63.3% de los casos se concentraron en el estado de Chihuahua.

Casos de Virus del Oeste del Nilo en México

Figura 5. Casos de Virus del Oeste del Nilo en México, 2003-2012. (Elaboración propia basado en datos de SINAVE/DGE/S.S a la semana 334)

Afortunadamnete no han sido notificadas defunciones por VON. El grupo de edad mayormente afectado es el de 25 a 44 años con el 45% de los casos y el resto de ellos en casi todos los grupos etarios 4.

Conclusión

Desde la primera aparición del VON en el Hemisferio Oeste en Nueva York en 1999, este se ha dispersado rápidamente a través de todo Norteamérica, causando un gran número de casos en humanos con enfermedad neurológica y muerte, y aun más grandes cantidades de la enfermedad no neurológica caracterizada por fiebre y erupciones. Los caballos y cientos de aves han sido también victimas de este virus emergente.

En México a pesar de haberse detectado el virus desde el 2002, no ha sido la misma historia que en Estados Unidos. Sin embargo, resulta de relevante importancia el continuar con la vigilancia del VON debido al número de casos que se detectaron en 2012 en localidades de Estados Unidos muy cercanas a México y que pudieran representar un riesgo epidemiológico en nuestro país.

 

Referencias

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Potencial Aplicacion de Machos Transgenicos

Resumen

El Dengue es la enfermedad arboviral más diseminada a nivel mundial, afectando a 50-100 millones de personas anualmente. El principal método de prevención de esta enfermedad recae sobre el control de Ae. aegypti. Desde el año 2000 en adelante, se han utilizado casi exclusivamente piretroides para eliminar adultos, y desgraciadamente han generado resistencia y no han logrado disminuir de forma considerable la incidencia y prevalencia del Dengue. Existe la técnica del insecto estéril (TIE), que consiste en liberar insectos estériles machos para que al momento de copular con las hembras silvestres, produzcan descendencia infértil. Actualmente la empresa OXITEC® ha desarrollado una tecnología bajo este principio, denominada Release of insects carrying a dominant lethal (RIDL) (Liberación de insectos que llevan un gen letal dominante), que tienen como ventajas principales, que es ambientalmente amigable, es seguro para la salud y difícilmente generaría resistencia. En México, es necesaria la implementación de nuevos métodos de control de Ae. aegypti que ayuden a reducir los casos de Dengue que se producen año con año. Esta nueva tecnología es bastante prometedora y es muy factible su implementación en nuestro país para reducir las epidemias de Dengue.

Palabras clave: Técnica del insecto estéril, Aedes aegypti, Mosquitos transgénicos, RIDL.

Introducción

La técnica del insecto estéril (TIE) es un método especie-específico y no contaminante de control de insectos que consiste en la liberación de una gran cantidad de insectos estériles (23,24,05) La cópula de machos estériles libreados con hembras silvestres conlleva a una reducción en el potencial reproductivo de las hembras y ultimadamente, si los machos son liberados en suficientes cantidades en un periodo de tiempo suficiente, se puede lograr la eliminación o supresión local de la población. Los programas TIE de área amplia han eliminado de forma muy exitosa el gusano barrenador Cochliomya hominivorax de los Estados Unidos, México y Centroamérica, donde hubo un control exitoso de un brote serio en 1989 (29). Otros blancos de los programas de TIE de área amplia incluyen a la mosca mediterránea de la fruta Ceratitis capitata y otras moscas tefrítidas de la fruta en Estados Unidos, Centro y Sudamérica, Sudáfrica, Europa y Asia, y gusano rosado bellotero Pectinophora gossypiella  en los Estados Unidos y la polilla Cydia pomonella en Canadá. Estos programas fueron exitosos a gran escala. La fábrica “El Pino” en Guatemala produce alrededor de 2 mil millones de “mosca med” por semana, para su uso en California y Guatemala, principalmente. El TIE es una estrategia probada, costo-efectiva para la erradicación o supresión de plagas blanco, o proteger áreas contra la invasión o reinvasión (2)

El mayor requerimiento para una aplicación exitosa del TIE es la capacidad de liberación a la población silvestre, sobre grandes áreas, de grandes cantidades de machos estériles sexualmente activos. La presencia de mosquitos hembra en las liberaciones reducen la eficiencia, efectividad y poseen por sí mismas el riego de transmisión, por lo tanto, se han hecho esfuerzos para eliminar a las hembras en tempranas etapas de desarrollo. Las tecnologías usadas para la cría, esterilización y distribución de machos pueden tener un impacto negativo en la aptitud de campo final, indicando que mayores cantidades de insectos deben ser liberadas que aquellas predichas por modelos simples. Con el paso de los últimos años, ha habido una creciente concientización que la calidad de los insectos producidos tiene que asumir un rol mucho más grande en la implementación de TIE, y será de mayor preocupación para cualquier liberación de mosquitos. Además, debido a su amplia distribución y los rangos de traslape de muchos vectores, es obvio que el TIE puede jugar un rol en el control de mosquito solo bajo condiciones específicas (08).

Historia de TIE en mosquitos

A pesar de los éxitos con pestes agrícolas de los TIE, ha tenido éxito limitado sobre los vectores, excepto la eliminación de la mosca tsé tsé de Zanzibar (33,52). ¿Por qué los TIE no han sido aplicados a más pestes de insectos o vectores? Los principales retos son 1) ser capaz de criar los insectos en suficientes cantidades para la liberación en masa, 2) la capacidad de separar eficientemente machos de hembras, 3) tener un eficiente método de esterilización de una gran cantidad de insectos con el mínimo efecto sobre la aptitud, 4) un efectivo método para distribuir los machos estériles y 5) un método rápido y eficiente para identificar a los individuos liberados.

Los mosquitos son también una elección ideal para TIE y su éxito temprano con las pestes agrícolas llevó a un número de ensayos para controlar mosquitos durante los 70 y 80 en muchas especies diferentes de mosquitos incluyendo Ae. aegypti, Ae. albopictus, Culex pipines, Cx. quinquefasciatus, Anopheles albimanus y An. gambiae (6,17). Muchos métodos distintos de esterilización fueron usados para estos ensayos en mosquitos incluyendo radiación, quimio esterilización, incompatibilidad citoplasmática y translocaciones (u otros re-arreglos cromosómicos).

El primer gran éxito fue logrado contra Cx. quinquefasciatus en Myanamar y Birmania (26). Este proyecto utilizó mosquitos esterilizados por incompatibilidad citoplasmática, el cual se sabe actualmente que se debe a la existencia de diferentes cepas de Wolbachia en diferentes poblaciones de mosquitos. El proyecto rápidamente eliminó una población aislada de Cx. quinquefasciatus. Otros esfuerzos generalmente descansan en la total o parcial esterilización de machos resultando en aberraciones cromosómicas, incompatibilidad citoplasmática, radiación, quimioesterilización o distorsión de la proporción de sexos debido a la deriva meiótica. Usando una translocación ligada a machos que resultó en la esterilidad parcial, resultó en una población local de Cx. pipiens fue controlada cerca de Montpellier, Francia (27). Cx. quinquefasciatus también fue exitosamente eliminado usando machos quimioesterilizados en  una isla fuera de Florida en EUA (39).

El primer programa exitoso contra anofelinos fue la eliminación de una población aislada de An. albimanus usando machos quimioesterilizados liberados en un área de 15km2 en El Salvador (31). Cuando intentos a gran escala contra el mismo vector fueron realizados en la costa del Pacífico de El Salvador, la supresión de la población fue suprimida solo después que el área de liberación fue reducida (a 20km2) por debajo del área planeada. Aunque muchos de estos ensayos mostraron una reducción en la población de mosquitos, muy pocos lograron la erradicación en las áreas de liberación o control de largo plazo (03).

Uno de los mayores retos en cualquier programa de control de área amplia a gran escala de mosquito es separar los machos de las hembras. Esto tiene que ser hecho porque las hembras pican y pueden transmitir la enfermedad y pueden distraer a los macho de dispersarse y copular con las hembras silvestres (35). Esta distracción ha sido demostrada en gran escala en evaluaciones de campo usando la mosca Med (44). En mosquitos del género Culex  y Aedes la separación de hembras y machos se ha hecho en base al tamaño pupal, en el cual los machos son más pequeños que las hembras (3). Nuevas técnicas de sistemas de expresión de genes específicos de hembras, utilizan promotores específicos de hembras, tales como el gen de la Actina-4 en Ae. aegypti (34) deberían permitir una eficiente remoción de hembras.

Otros estuidos que pudieron haber tenido éxito fueron conducidos sobre Ae. aegypti y Cx. fatigans en la India en los años 70´s (13), en la que habían desarrollado un método de producción en masa de 300,000 machos estériles de ambas especies por día (48,3), con un 99.8% y 95.97% de eficiencia de separación de sexos por el tamaño pupal, respectivamente. También se desarrollaron método de empaque, marcado, transporte y distribución de adultos (10,49,48). Desafortunadamente, este estudio fue detenido debido a noticias sensacionalistas en la que argumentaban una supuesto programa encubierto de guerra biológica por parte de EUA (13). Este también impidió cualquier otro intento a grande escala para controlar mosquitos usando TIS en la India hasta la fecha. Desde entonces, no se ha intentado un programa TIE a gran escala para controlar mosquitos (08).

Sin embargo, ha habido unos intentos recientes para desarrollar Ae. albopictus estériles en Italia (07). En este estudio se desarrolló un método para criar en masa los insectos para alcanzar a liberar un promedio de 100-1000 machos estériles por hectárea por semana. Ellos utilizaron radiación para esterilizar los mosquitos y mostró una disminución significativa (aproximadamente del 36%) en el número de huevos viables en las áreas de liberación pero no se dan datos de las densidades poblacionales previas en el área de estudio. Un estudio a mayor escala es propuesto en un área urbana más aislada para evitar la inmigración de hembras fertilizadas y desarrollar mejores técnicas para la liberación en masa y esterilización. La necesidad por una instalación nuclear cerca del área blanco aumenta la complejidad y logística, como también los costos de operación.

Estos estudios, en conjunto, indican que el TIE tiene un potencial considerable para el control de mosquitos. Problemas como la producción en masa, la separación de sexos, la esterilización, distribución y mantenimiento de la competitividad del insecto, tienden a reducir el costo-beneficio del programa de TIE. Para algunos de estos puntos clave, especialmente la separación de sexo y esterilización, los métodos genéticos modernos podrán proveer mejoras dramáticas en el costo-beneficio del TIE, particularmente para mosquitos.

 Control genético de mosquitos

Muchos intentos para mejorar los mosquitos TIE con las técnicas de genética clásica han sido diseñados usando mecanismos de control tales como letalidad dominante inducida por mutágenos, distorsión en la proporción de sexos y translocaciones cromosómicas. Cada método mejora el TIE ya sea por la mejora de la cría en masa o evitando la necesidad de esterilización. La distorsión de la proporción de sexos ha sido desarrollada en muchas especies de mosquitos incluyendo An. albimanus, An. stephensi, An. gambiae y Ae. aegypti (12). Sin embargo, desarrollos en las técnicas de transformación han conducido al surgimiento de un interés en el uso de herramientas moleculares para mejorar el TIE en mosquitos (01,46)

El control genético de vectores podría ser potencialmente alcanzado en una variedad de maneras pero pueden ser separadas en dos principales métodos: reemplazo y reducción en la población. El aspecto en común es que el mecanismo del control genético es introducido en la naturaleza por la liberación de organismos modificados que copulen con los organismos silvestres (12). La reducción de la población usa generalmente insectos estériles para reducir la población y el reemplazo de la población se basa en la introducción de mecanismos de resistencia para prevenir la transmisión (22,43).

Machos estérilesAe. aegypti transgénicos Oxitec®: Un nuevo método de control prometedor

Actualmente, se ha desarrollado un método de reducción de población usando una cepa de insectos homocigotos para un sistema genético letal dominante, conocido como RIDL (Release of insects carrying a dominant lethal), producidos por la empresa OXITEC®. Esta tecnología ofrece una solución a muchos inconvenientes de los TIE tradicionales que han limitado su aplicación en mosquitos a la vez que es amigable con el ambiente y es especie-específico. RIDL difiere de los métodos convencionales que los insectos estériles no son irradiados, y en vez de eso, son homocigotos para un gen letal dominante (01). Las cruzas con las poblaciones silvestres resulta en una descendencia que es homocigota para el gen letal, la cual conlleva a la muerte de toda la progenia y eventualmente suprimirá la población debido al descenso en su capacidad reproductiva (51)

Para los propósitos de cría en masa y liberación de la cepa transgénica del gen letal debe ser suprimible con una condición permisiva tal como un aditivo o una variable ambiental ausente en la naturaleza, pero presente en la fábrica de cría. Tal sistema RIDL reprimible también sirve para evitar la reproducción del insecto en caso que este se llegue a escapar accidentalmente.

El sistema RIDL fue primero demostrado en modelos de Drosophila, en la que se utiliza el transactivador de tetraciclina-reprimible (tTA) para controlar la expresión del efector tóxico (51,15). Este sistema depende sobre la proteína TetR que se une a una secuencia específica de ADN (tetO) solo en ausencia de tetraciclina. En el sistema “tet”, TetR se fusiona con el transactivador transcripcional (tTA) eucariótico, el cual se une a las secuencias tetO en un elemento de respuesta a tTA, conduciendo la expresión del gen efector. La tetracilcina es capaz de prevenir la expresión del gen efector por la unión a tTA y previene su unión con la secuencia tetO. Luego, este sistema fue demostrado por primera vez en el mosquito Ae. aegypti con la línea transgénica OX513A (40). Este sistema resultó en la muerte de larvas/pupas con una letalidad del 95-97%. Una de las mayores ventajas de los sistemas TIE sobre otras tecnologías (insecticidas, larvicidas, remoción del criadero, etc.) es que los machos son muy buenos en buscar hembras de la misma especie y la técnica se convierte más eficiente conforme la población se reduce. Mientras que estas otras técnicas son efectivas solo en reducir grandes poblaciones, debido a que son difíciles de implementar en poblaciones pequeñas y dispersas sin muchos gastos. Por lo tanto, es deseable tener la combinación de RIDL con otros métodos de control en un programa de manejo integral de vectores. Cualquier reducción inicial en las poblaciones, tales como larvicidas, remoción de criaderos e insecticidas, ayudará a que el método RIDL sea más eficiente. A continuación, se describirán los hallazgos de las principales investigaciones de campo y semicampo de este mosquito transgénico, que lo hacen un buen candidato para ser incluido en el control de Ae. aegypti en México.

El primer estudio para evaluar la historia natural del mosquito transgénico OX513A fue realizado a partir de la comparación en las respuestas al incremento de la densidad larval durante la cría usando diferentes cantidades de alimento por larva, entre la cepa OX513A y la no modificada. Los parámetros que se examinaron fueron la mortalidad larval, la tasa de desarrollo, el tamaño de adulto y la longevidad. El análisis reveló algunas diferencias significativas entre los parámetros examinados. La cepa OX513A en general mostró un 5% menor de sobrevivencia larval así como una reducida longevidad (20 vs 24 días del tiempo de vida), comparadas con la cepa no modificada. Además, la cepa OX513A pupó un día más pronto, lo cual pudiera ser ventajoso, en una producción en masa, pero produjo adultos un poco más pequeños que la cepa no modificada; este efecto fue más pronunciado en las hembras que en los machos. Cuando se incrementa la densidad de cría larval, la pupación se retarda, se disminuye la longevidad y se reduce el tamaño en ambas cepas. Estos estudios muestran que se requiere de un control óptimo de las condiciones de cría en laboratorio de la cepa transgénica OX513A, para aumentar su aptitud en condiciones tanto de laboratorio, como de campo cuando éstos sean liberados (05).

El primer estudio de campo con los mosquitos machos estériles OX513A fue en un área forestal deshabitada en Pahang, Malasia. La sobrevivencia y dispersión fue evaluada con el uso de una red de trampas. Dos cepas fueron utilizadas, la OX513A y la cepa silvestre de laboratorio, en la que ambas dieron datos absolutos y relativos a cerca del rendimiento de los mosquitos modificados. Las dos cepas tuvieron distancias máximas de dispersión similares (220m), pero la distancia media recorrida por la cepa OX513A fue menor (52 vs. 100m). La expectativa de vida fue similar (2.0 vs. 2.2 días). Las tasas de recaptura fueron altas para ambas cepas, posiblemente por la naturaleza inhabitada del sitio. La cepa transgénica mostró longevidad similar la contraparte sin modificar (25).

Otra investigación estudió la aptitud de apareamiento de la cepa OX513A en laboratorio. Los machos de esta cepa fueron tan efectivos como los machos de la cepa Rockefeller (ROCK) en inducir refractariedad en cruzas con hembras silvestres y no hubo una reducción en su capacidad de inseminar múltiples hembras. Sin embargo, tuvieron menor éxito de apareamiento pero produjeron más progenie que la cepa control ROCK, cuando un macho de cada cepa fue enjaulado con una hembra ROCK. El éxito de apareamiento y fertilidad de grupos de 10 machos (con diferentes proporciones de RIDL y ROCK) compitiendo con 5 hembras ROCK fue similar, pero la longevidad media de los machos RIDL fue 18% menor. Se concluyó que la aptitud bajo condiciones de laboratorio de los machos OX513A es comparable con machos de cepas silvestres (28).

El primer estudio de semi-campo (ACL-2 casa-campo) para evaluar la competitividad de apareamiento de los mosquitos estériles OX513A fue hecho en Malasia. La casa-campo es una estructura moderna y amueblada, simulando el espacio de un hogar para 2-4 personas en Malasia Peninsular. Diez mosquitos estériles RIDL machos Ae. aegypti compitieron con diez machos silvestres dentro de la casa-campo junto con diez hembras silvestres. Las larvas que fueron eclosionadas de las hembras copuladas fueron verificadas mediante microscopía de fluorescencia por marcadores genéticos, para determinar si fueron cruzadas por machos RIDL o silvestres, y todos los resultados fueron comprobados mediante PCR. Dos experimentos fueron dirigidos, cada uno repetido un número suficiente de veces. Estos experimentos se realizaron con dos cepas RIDL diferentes, una de Malasia y otra de México. Un total del 52% de todas las cópulas fue con machos RIDL en el primer experimento con la cepa malaya, mientras que el 45% fueron con RIDL de la cepa mexicana. Estadísticamente no hubo diferencias significativas diferentes al 50% de las cruzas esperadas que tomaran lugar con los machos RIDL si estos últimos fueran igual de competitivos como los machos silvestres. Esto muestra que los machos Ae. aegypti RIDL-513 tienen un excelente competitividad de cruza bajo condiciones de semi-campo, como las observadas previamente en pequeñas jaulas en condiciones de laboratorio (13).

Problemática actual en el control de Aedes aegypti en México

El Dengue afecta aéreas tropicales y subtropicales y es endémico en casi todos los países de Latinoamérica. Datos de la Organización Panamericana de la Salud indica que la incidencia de dengue en México va desde 20-51 casos por 100,000 habitantes en 2009-2010 (38). La prevención y control de la transmisión del dengue en México, así como en la mayoría de los países endémicos, se enfoca en el control de Ae. aegypti y los insecticidas juegan el mayor rol. Entre 1950 y 1960, el DDT fue ampliamente usado en México para asperjados residuales domiciliares y hasta el 1998 siguió utilizándose para el control de la malaria en algunas regiones del país (04).

Subsecuentemente, el organofosforado malathion fue usado extensivamente como un adulticida mediante rociado espacial ultra bajo volumen (ULW) desde 1981 hasta 1999. Del 2000 al 2013, la clase de adulticidas más usados para el control de Aedes han sido piretroides (PYR), usados tanto como asperjados residuales, pabellones impregnados o rociado espacial (36,37). Durante el 2007, 60,944 Kg de ingredientes activos de PYR fueron utilizados como parte del control de vectores en México (42).

La resistencia metabólica y las alteraciones en los sitios blancos de los insecticidas son de los mecanismos más importantes en la resistencia a insecticidas. La resistencia metabólica es conferida por la alteración en los niveles o actividad de destoxificación enzimática, predominando esterasas, glutatión transferasa y/o citocromo P450. Los cambios estructurales en un sitio blanco a un insecticida, tales como el canal de sodio, pueden reducir la afinidad por el insecticida (18). La resistencia cruzada entre piretroides y DDT es frecuente debido a las mutaciones en el gen del canal de sodio, y este mecanismo se le conoce como “resistencia a la caída” o kdr (09). La mayoría de las mutaciones asociadas a la resistencia están encontradas en el segmento 6 del dominio II (IIS6) y dominio III (IIIS6) del gen del canal de sodio. En poblaciones de Ae. aegypti de Latinoamérica, muchas mutaciones  se han identificado que correlacionan la resistencia a DDT y PYR (V1016I, I1011M, I1011V y F1534C) (45,16,29). Altas frecuencias del alelo de resistencia V1061I  fueron subsecuentemente encontrados en las colecciones de Ae. aegypti de 78 sitios en México (41,47).

Implementación de mosquitos transgénicos en México como parte del control del vector del DengueAe. aegypti

La práctica de usar un único insecticida hasta la aparición de la resistencia se ha convertido en una práctica estándar que rápidamente reduce el número de insecticidas disponibles para el control de vectores Como se ha mencionado previamente, se ha demostrado la existencia de resistencia a piretroides en nuestro país y toda Latinoamérica. Esto ha orillado a la búsqueda de nuevas alternativas para el control del mosquito Ae. aegypti, tanto en México como a nivel mundial, y de esta forma, reducir la incidencia y prevalencia del Dengue. Una de estas opciones puede encontrarse en el mosquito transgénico OX513A. Utilizar este sistema ofrece las siguientes ventajas: 1) el costo actual por paciente de Dengue (86-190 Dólares) puede reducirse hasta 2-30 dólares por pacientes si se utilizan mosquitos transgénicos (2), 2) Es amigable con el ambiente, 3) Este mosquito ha demostrado ser tener la misma aptitud (sobrevivencia, producción de descendencia, apareamiento eficaz) que las cepas silvestres, 4) Es especie-específico, 5) Es biológicamente seguro y no es capaz de transmitir patógenos y 5) Difícilmente producirá resistencia (2).

Ya hemos mencionado el aspecto de la factibilidad de la implementación de esta nueva tecnología en nuestro país desde un punto de vista biológico. Ahora abordaremos el aspecto legal. Afortunadamente, en nuestro país existe un organismo a nivel federal que evalúa la bioseguridad y regula la introducción de Organismos Genéticamente Modificados (OGMs) denominada Comisión Intersectarial de Bioseguridad de los OGM (CIBIOGEM). La CIBIOGEM está integrada por los titulares de las Secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Salud, Educación Pública (SEP), Hacienda y Crédito Público (SHCP) y Economía (SE), así como por el Director General del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) (11). Para el caso de mosquitos transgénicos que se espera reduzca la incidencia y prevalencia de una enfermedad, sería la Secretaría de Salud en conjunto con la CIBIOGEM, quien se encargarían de evaluar la bioseguridad y eficacia de los mosquitos transgénicos para controlar a Ae. aegypti. Pero, esta al ser una tecnología reciente, no existe en la Norma Oficial Mexicana NOM-032-SSA2-2010 para la vigilancia epidemiológica, prevención y control de enfermedades transmitidas por vector un apartado que recomiende el uso de mosquitos transgénicos para el control de Ae. aegypti. Entonces, se deberá trabajar en este aspecto normativo para que cuando la CIBIOGEM termine de evaluar y apruebe el uso de los mosquitos transgénicos en nuestro país, tengan un apoyo legal para que puedan ser utilizados como parte del programa de control del mosquito vector del Dengue.

Conclusiones

Los mosquitos transgénicos OXITEC® han demostrado ser eficaces para controlar a Ae. aegypti, pero aún faltan más evaluaciones en zonas urbanas, suburbanas y rurales. Esta tecnología es bastante prometedora y se espera en un futuro que la CIBIOGEM en conjunto con la Secretaría de Salud, puedan realizar estas evaluaciones, y de esta manera ver la posibilidad de implementar este nuevo método de control en México. No se pretende con esta tecnología eliminar el resto de los métodos de control existentes, sino todo lo contrario: que sea incorporada en un programa de manejo integral de vectores, que se fusione con los métodos existentes de larvicidas, culturales, eliminación de criaderos y adulticidas (únicamente en brotes epidémicos). La norma mexicana NOM-032-SSA2-2010 sugiere esta perspectiva de control, y en un futuro se espera que los mosquitos transgénicos estériles puedan ser utilizados para combatir a Ae. aegypti, con la finalidad de reducir la incidencia y prevalencia del Dengue.

 

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Detección de Borrelia burgdorferi en Garrapatas de Perro

RESUMEN.

Este estudio fue conducido para la identificación de garrapatas que parasitan a perros de raza pura y criollos, en el área metropolitana.  Las garrapatas fueron removidas del cuerpo de los perros con pinzas. Se muestrearon 115; 92  criollos y 23 de raza pura. De estos perros se colectaron 1063  garrapatas, identificadas como Rhipicephalus sanguineus. Se realizaron 100 pools de PCR para el diagnóstico de la enfermedad de Lyme (Borrelia burgdorferi). Todos los PCR fueron negativos. Se recomiendan medidas sanitarias en las mascotas para el control del vector.

Palabras clave: Garrapatas, Perros, Rhipicephalus sanguineus

INTRODUCCIÓN.

Las garrapatas son importantes transmisores de diferentes patógenos de importancia en medicina veterinaria y en salud pública en muchos países del mundo (19), debido a su capacidad de parasitar a vertebrados domésticos, silvestres y al hombre (11). Las enfermedades caninas emergentes que pueden transmitir son babesiosis, hepatozoonosis, ehrlichiosis, rickettsiosis y borreliosis que han desviado la atención pública y cientifica hacia estos artrópodos (Ramírez-Barrios et al., 2008). Entre los factores biológicos que contribuyen al alto potencial vectorial de las garrapatas se encuentra su modo de vida, las propiedades características de su saliva y el modo en que se realiza la digestión de la sangre ingerida (15). El incremento en el número de garrapatas ha sido asociado al acceso a ambientes naturales y al aumento de la población de hospedadores silvestres (venado, pequeños mamíferos, zorros entre otros) que ahora tienen una asociación más cercana con la actividad humana (23). La distribución de la garrapata vector se ve influenciada principalmente por las variaciones climáticas y geográficas, así como la migración de aves a las que infestan e incluso la dinámica poblacional normal de los demás hospederos, lo que hace de la garrapata una especie con un potencial de distribución muy alto, además facilita su introducción en sitios donde no se encontraba naturalmente, lo que aumenta el riesgo en el humano de adquirir enfermedades asociadas a estas garrapatas (21). La mayoría de las mordidas de garrapata ocurren en los meses de verano, sin embargo se encuentra un buen número de incidentes en los meses de primavera y otoño (6).

Las garrapatas tienen un papel relevante en la transmisión de Rickettisas, como es la enfermedad de Lyme o borreliosis de Lyme  causado por la espiroqueta Borrelia burgdorferi (13) la cual fue reconocida por primera vez en el año de 1975, tras presentarse una epidemia de artritis en los habitantes de la localidad de Lyme en el condado de Connecticut, en los Estados Unidos de América. La enfermedad de Lyme se caracteriza por presentar tres estados patológicos, la fase inicial consiste en una lesión cutánea llamada eritema crónico migratorio (77%), la segunda fase presenta anormalidades neurológicas y disturbios en la conducción cardíaca (16%) y en la tercera, ocurre una artritis franca (7%) en las últimas etapas de la enfermedad que pueden manifestarse de días a años después de la infección inicial (17).

Es considerada actualmente como  la enfermedad transmitida por vectores a humanos más común en los Estados Unidos. (20). En México son escasos los reportes relacionados con esta enfermedad en humanos, Gordillo et al. (2003) determinaron una prevalencia de 3 a 6% en un banco de sueros congelados del Distrito Federal y del noreste el país (Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León). En Nuevo León la garrapata de perro Dermacentor variabilis fue positiva por PCR a la enfermedad de  Lyme (1.6%) (7).

Debido a que existe en la literatura  datos muy variados sobre  posibles vectores para la transmisión de la enfermedad de Lyme u otras enfermedades transmitidas por garrapatas, nuestro estudio tuvo como objetivo identificar taxonómicamente las garrapatas de perro así como determinar por PCR la presencia de B. burgodorferi sensu lato.

METODOLOGÍA

Se registraron datos como edad del perro, sexo, raza, presencia o ausencia del ectoparásito para análisis estadísticos y se colectaron garrapatas de los cánidos en forma manual o mediante pinzas (estadios ninfales) durante 5 minutos de las partes más irrigadas del cuerpo del perro (orejas, cuello, etc.), según la técnica descrita por Amerasinghe en 1992. Las garrapatas obtenidas se depositaron viales de 24mL con tapón de rosca, los cuales se etiquetaron previamente, sumergidas en alcohol etílico absoluto como preservador, se trasladaron al Laboratorio de Patología Molecular de la Facultad de Ciencias Biológicas. La identificación taxonómica se realizó con las claves del manual de identificación de las especies de garrapatas de importancia en México de la Secretaria de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Comisión Nacional de Sanidad Agropecuaria de la Dirección General de Salud Animal. Además se corroboró con el Manual Garrapatas de Animales Domésticos en el área de influencia de la UAAAN, de la Universidad Autónoma Agraria “Antonio Narro” (10,16).

Toma de sangre para diagnóstico de la enfermedad de Lyme: fue realizada con jeringas de 3 mL y agujas de 18×14 ¼. La sangre fue extraída de la extremidad anterior, de la vena cubito radial e inmediatamente transferida a un tubo de ensaye estéril con citrato sódico y conservada en hielo para su transporte al laboratorio.

Extracción del ADN de  B.  burgdorferi: Para su análisis, las garrapatas fueron distribuidas en 100 pools (cada pool o lote, compuesto de 10 organismos), Posteriormente las garrapatas de cada pool se trituraron manualmente en el mismo tubo que las contenía con ayuda de un pistilo,  este con la finalidad de romper los tejidos tal como lo describe Cabrera, et al. (2002). La obtención del ADN fue mediante el protocolo del DNAzol ®.

El control positivo para la PCR fue una muestra de ADN de la cepa B31 donada por la Dra. Cinco del Laboratorio Spirochete, Dipartimento di Scienze Biomediche, Università di Trieste, Trieste, Italy.

Reacción de PCR: Se llevó a cabo en un volumen total de 50µL, que contenía 125 ng aproximadamente de ADN, 200 pmol de cada iniciador o primer 3 mM MgCl2, 200 mM de cada uno de los cuatro deoxinucleótidos trifosfatados y 2.5 unidades de la enzima Taq DNA polimerasa. Las reacciones se llevaron a cabo en un termociclador MultigeneLa amplificación de muestras se realizó utilizando los iniciadores sintéticos diseñados por Chieng-Ming y Li-Lian (2002), los cuales pertenecen a la región OspA de la cepa de referencia B. burgdorferi B31 y JD1. El primer iniciador se encuentra en la secuencia nuclotídica 21 a 47, 5’-AAT AGG TCT AAT AAT AGC CTT AAT AGC-3’ y el segundo iniciador presenta una secuencia en la posición 201 a 228pb, 5’-CTA GTG TTT TGC CAT CTT CTT TGA AAA-3’. Una vez terminada la reacción de polimerización, la verificación de la amplificación se confirmó al fraccionar las muestras en un gel de agarosa al 1.5% (27).

Análisis estadístico: Los datos obtenidos en el estudio fueron ingresados a una base de datos de Microsoft Excel. Se realizaron algunas medidas de tendencia central y variabilidad (18), prevalencia (desviación estándar),  abundancia e intensidad.

RESULTADOS

Un total de 115 perros fueron muestreados; 92  criollos y 23 de raza pura. De estos perros se recuperaron 1063 ejemplares pertenecientes a la especie R. sanguineus (Figura 1),  373 garrapatas eran machos y 690 hembras. Por municipio, el total de garrapatas/Intensidad/Abundancia  ± DS es el siguiente: Monterrey 320 /53.33/53.334 (11±6.00), San Nicolás de los Garza Nuevo León: 579/8.90/7.14 (7.23±8.02) y Cd. Guadalupe: 164 /7.80/4.68 (4.68±6.31). Para la detección de  la Rickettsia, los 100 pools que fueron analizados con la técnica  de PCR para la detección de  B. burgdorferi, con la amplificación del gen de la flagelina OspA, fueron negativos (Figura 2).

Vista dorsal y ventral de un macho R. sanguineus

Fig. 1 Vista dorsal y ventral de un macho R. sanguineus, forma hexagonal de la base del capitulo, escudo liso sin ornamentaciones.

Fig. 2 Amplificación de producto de PCR de B. burdorferi sensu lato osp A de ADN de garrapatas. Gel de agarosa al 1.5% teñido con bromuro de etidio. Línea 1: control positivo (300pb), línea 2 y 3 muestras negativas. M -100pb DNA ladder.

Descripción: El género posee pedipalpos cortos y la base del gnatosoma usualmente hexagonal dorsalmente. Ocelos y festones presentes. Coxa I con una profunda hendidura o escotadura. Machos con placas adenales y usualmente placas accesorias. Placas estigmales en forma de coma. Proceso caudal presente o ausente en machos. El género aparentemente es originario de África, donde se encuentran en la actualidad 60 especies. Estas garrapatas son esencialmente importantes como reservorios y vectores de una variedad de enfermedades animales. R. sanguineus  es una de las especies de garrapatas más ampliamente distribuidas en el mundo, En México se localiza en la mayoría de los estados de la República Mexicana. Bajo condiciones favorables, el ciclo de vida puede completarse en 63 días; en áreas templadas puede prolongarse un año.

DISCUCIÓN

Las garrapatas colectadas en este estudio fueron R. sanguineus, de la familia Ixodidae, parásitos de mamíferos. Aunque se muestrearon más perros machos que hembras (76 machos y 39 hembras), las perras (74%) tenían casi la misma infestación de garrapatas que los perros machos (75.60%), en cuanto a la edad del perro también es importante, y se ha observado que entre más joven es el perro mayor es la infestación de garrapatas, debido a que los animales jóvenes todavía no tienen el sistema inmunológico desarrollado que podría sugerir que sean mas susceptibles a la infestación de garrapatas (2,19). En un estudio en Nuevo León, la garrapata R, sanguineus fue la más distribuida en nueve municipios muestreados, donde se colectaron 2,408 especímenes de este género con una prevalencia de 94.6% (7). En otros países como África su abundancia es de 40.58 y en países Asiáticos hasta 97.3% (12). Aunque la garrapata es el vector reconocido de la enfermedad de Lyme, no todas las especies son capaces de transmitirla. La especie con más reportes como causante de la transmisión de la espiroqueta es la garrapata de los ciervos o de las patas negras (Ixodes scapularis), en la que la espiroqueta es capaz incluso de persistir de un estadio a otro (17). Existen reportes de la enfermedad de Lyme en perros que tienen sintomatología clínica y serología positiva a Lyme,  pero al momento de realizar el diagnostico por PCR,  los resultados son menores a los esperados, debido a los inhibidores de la sangre (14). En Mexicali, México se ha identificado anticuerpos en perros de B. burgdorferi con una seroprevalencia del 12% en la región y la especie de garrapata identificada taxonómicamente en perros es R sanguineus (24). Cabe mencionar que Rhipicephalus spp, se asocia principalmente a Borrelia theileri, agente causal de la borreliosis bovina y equina, especie que no se localizan dentro del complejo B. burgdorferi sensu lato  (3), por lo cual también alojaron resultados negativas.

En conclusión, este estudio determinó que la especie de garrapata más abundante en el área  metropolitana es R. sanguineus, la cual fue negativa a la enfermedad de Lyme. Es importante determinar los diferentes factores epidemiológicos de la infestación por garrapatas (Acari: Ixodidae). En México se le ha tomado importancia desde el primer reporte de Salinas-Meléndez en 1992, hasta los posteriores estudios (9,7) debido a que se considera un problema tanto de la entomología médica como de medicina general, por lo cual en el próximamente se planea realizar programas de vigilancia epidemiológica a vectores, reservorios y  pacientes que podrían verse afectados por picaduras de garrapatas o por la transmisión de rickettsiosis, tomando en cuenta que los perros son las mascotas preferidas de los humanos.

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ORUGAS URTICANTES (INSECTA : LEPIDOPTERA) DE IMPORTANCIA MÉDICA EN EL ESTADO DE NUEVO LEÓN, MÉXICO.

Salvador Contreras Arquieta1
Humberto Quiroz Martínez2
1 Lab. de Manejo de Vida Silvestre, Fac. de C. Biológicas, U. A. N. L., sarquiet@hotmail.com
2 Lab. de Entomología y Artrópodos, Fac. de C. Biológicas, U. A. N. L., hqm_uanl@yahoo.com

RESUMEN

Este es el primer reporte realizado en el Estado de Nuevo León, México, sobre orugas de lepidópteros cuya defensa se debe a la presencia de espinas y setas que almacenan sustancias tóxicas y que causan dermatitis y otros síntomas en el humano. Las más importantes son de las especies Megalopyge opercularis y Automeris io; hay reportadas varias especies más, cuya presencia debería ser tomada en cuenta porque pertenecen a familias y géneros con especies de importancia en salud. Se mencionan lesiones y síntomas, que pueden llegar a ser severos, también algunos casos en el área metropolitana de la Cd. de Monterrey y sugerencias para cuando se tenga contacto con las orugas urticantes. Debido a la creciente urbanización del área metropolitana, se recomienda hacer un estudio más profundo a este respecto. También se reportan por primera vez para el Estado, Mopercularis, un individuo de una especie indeterminada del género Dasychira y tres especies del género Automeris (AcecropsAranda y otra no identificada).

Palabras clave: Lepidoptera, orugas urticantes, Nuevo León

INTRODUCCIÓN

Algunas larvas de varias especies de mariposas y polillas pueden causar una afección denominada lepidopterismo [16, citada por 8] que consiste en lesiones dérmicas y síntomas de diferente gravedad en el humano; el daño es causado mediante estructuras defensivas que consisten en espinas o setas que cubren sus cuerpos y que están provistas de glándulas que producen toxinas; estas sustancias químicas las obtienen de las plantas sobre las que se alimentan [8].

Las larvas son conocidas en México como “gusanos quemadores”. Estas se encuentran principalmente en familias nocturnas como Megalopygidae, Limacodidae, Saturniidae, Anthelidae, Lasiocampidae, Bombycidae, Eupterotidae, Lymantriidae, Arctiidae y Noctuidae; y en algunas especies diurnas de Nymphalidae, [10, 13, 14, 16, citados por 8].

Las lesiones urticantes se producen al romper la espina o seta, liberando el compuesto químico en la piel del humano o al contacto de estas estructuras con la piel [8]. Las personas sienten molestias al tocar las espinas y setas de las larvas urticantes, pero las más sensibles, presentan dolores fuertes y reacciones alérgicas; se sabe de casos que requirieron hospitalización por dermatitis severas. Las reacciones alérgicas intensas pueden ocasionar la muerte en casos especiales [8].

La toxicidad también puede encontrarse en escamas de algunos adultos de ciertas familias de polillas como Notodontidae, Thaumetopoeinae, Lymantriidae, Arctiidae y Saturniidae; además, en glándulas tegumentarias de adultos de otras familias Zygaenidae y Arctiidae [15, citados por 8], así como también producir efectos de envenenamiento al ser ingeridas por sus depredadores, como en las mariposas diurnas Danaus plexippus (mariposa monarca, familia Nymphalidae) y Battus philenor (familia Papilionidae) [1].

Se sabe que la mayoría de las personas adquieren cierta inmunidad ante repetidos contactos con las larvas, pero también puede ocurrir que con cada contacto, con algunas especies, el efecto se magnifica [16, citado por 7].

En las salidas a campo que hace el autor en un estudio de orquídeas nativas del Estado de Nuevo León desde marzo de 2002, ha encontrado mariposas que no habían sido reportadas aún. Esto se suma al gusto por la fotografía del autor, que ha captado especies de flora y fauna y que la curiosidad lo llevó a darse cuenta de que en el estado hay varias especies de lepidópteros relacionados con la medicina, debido a que sus larvas pueden causar problemas a la salud humana.

Además de los casos aquí mencionados, se sabe de diversos casos presentados en la Secretaría de Salud y en el Laboratorio de Entomología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

ESPECIES EN NUEVO LEÓN Y EFECTOS EN LA SALUD HUMANA

De los lepidópteros de la lista en The twenty most toxic caterpillars, 2009, al menos cuatro especies se distribuyen en el Estado de Nuevo León (dos por sus espinas, Megalopyge opercularis y Automeris io; dos por su toxicidad al ser ingeridas, Danaus plexippus y Battus philenor). Hay otra lista de ocho especies de lepidópteros con larvas tóxicas de aspecto simpático que “invitan a tomarlas con las manos” [2], en ésta se incluye a Mopercularis y Aio. Entre las dos listas suman 21 especies de las más tóxicas en el mundo, distribuidas en nueve familias, siendo las más importantes Lonomia achelous y Loblique (ambas de Sudamérica) y Tyria jacobaeae (introducida en Norteamérica proveniente de Europa o Asia). Los síntomas más severos son los producidos por las larvas del género Lonomia, cuyo veneno causa falla renal o hemorragias alveolares o intracraneales que pueden conducir a la muerte del individuo [9].

Especies:

Megalopyge opercularis. Pertenece a la familia Megalopygidae. Es conocida como palomilla franela o palomilla gatito. La larva se conoce como gato lanudo u oruga áspid, es una de las más tóxicas en Norteamérica (Fig. 1) y se le considera por este hecho la de mayor importancia en Estados Unidos de América [9]. El autor recuerda que la entregó en una pequeña colección escolar de insectos, no sabía que era la fase inmadura de un lepidóptero, sólo que causaba problemas serios si se le tocaba; la colectó en los límites de los municipios de Monterrey y San Nicolás de los Garza; su maestra de Biología en el nivel Secundaria, dijo que la gente del rumbo por donde ella vivía las conocía como ‘chivillas’ y sabía de los efectos de su contacto, aunque no que pudieran llegar a ser tan serios para la salud. Aunque hay ejemplares en colección, esta especie no había sido reportada antes en el Estado.

Polilla franela

Figura 1. Polilla franela (Megalopyge opercularis). El adulto fue fotografiado en la Cd. de Monterrey (28 de mayo de 2009) y la oruga en el Cerro de La Silla,  en Cd. Guadalupe (1 de octubre de 2013); ambas ciudades forman parte del área metropolitana de Monterrey.

Los síntomas del contacto con Mopercularis no son solamente urticaria y dolor intenso en los primeros 5 minutos (que se extiende en área), también puede producir dolor de cabeza, náusea (y vómito), malestar estomacal intenso, linfadenopatía y problemas respiratorios [2]. Además, se puede producir necrosis epidérmica localizada y subsecuentes vesículas [4], así como convulsiones [9]. Los síntomas pueden durar de uno a varios días, según la dosis de veneno que entró en la piel del afectado; en Texas (E. U. A.) se reportaron 124 casos entre 2003 y 2006, siendo el estado con mayor cantidad de casos [3].

Automeris spp. Pertenecen a la familia Saturniidae. Las especies de este género encontradas en el Estado de Nuevo León son AioAranda y Acecrops (Fig. 2), y se tienen fotos de dos especies más no identificadas y dos ejemplares  de otra especie desconocida en la Colección Entomológica de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Aranda y Acecrops no habían sido reportadas en el Estado.

Polillas del género Automeris

Los síntomas de la “picadura” de las larvas del género Automeris, en particular la de Aio, son  ardor e inflamación similares a la picadura de abeja, pueden durar de uno a dos días y producir náusea las primeras horas [6].

Para Aranda, un sitio de Internet, Right Diagnosis from Healthgrades, menciona los síntomas producidos por el contacto con su larva: dolor en el sitio de la “picadura”, irritación cutánea, comezón, escoriación cutánea y enrojecimiento del área. Se agravan si hay hipersensibilidad del afectado. Y hay otros síntomas si hay contacto de las espinas con el ojo (causa sensibilidad a la luz, conjuntivitis e inflamación ocular) o si éstas son aspiradas (bronquitis, bronco espasmos y jadeo).

Dasychira sp. Como la mayoría de las larvas de las polillas de la familia Lymantriidae son conocidas por su efecto sobre la piel humana, este hallazgo debe ser valorado. Se trata de una larva con 4 mechones alargados de “pelos” (2 anteriores y 2 posteriores) en color negro, de color grisáceo-negro-blanquecina (Fig. 3). Esta familia y género no habían sido reportadas en el Estado.

Oruga del género Dasychira

Figura 3. Oruga del género Dasychira (familia Lymantriidae). Fotografiada en el Parque Ecológico “La Estanzuela”, Monterrey, N. L.

De acuerdo con los artículos antes citados y los listados de fauna del Estado de Nuevo León, en particular el de insectos [11], se tienen registradas en nuestra región las siguientes especies que merecen ser estudiadas para ver si tienen influencia en casos locales de dermatitis u otros problemas de salud: Limacodidae (Euclea chloris); Arctiidae (Ptychoglene phradaHarrisina funereaEstigmene acreaHalysidota cinctipesHtesselarisApantesis proximaGrammia nevadensisGparthenice intermediaGargeHyphantria cuneaHypercompe sp. y Pygarctia abdominalis); Saturniidae : Hemileucinae (Automeris spp.).

Por último, hay tres especies más de lepidópteros bien representadas en el Estado [11], cuyas larvas no tienen cerdas tóxicas, sino que su ingestión lo es: Battus philenor y Bpolydamas (familia Papilionidae) y Danaus plexippus (mariposa monarca, familia Nymphalidae). Ver Fig. 4.

Papiliónidos y ninfálido con orugas

Figura 4. Papiliónidos y ninfálido con orugas que, aunque no tienen espinas o setas tóxicas, no son comestibles debido su toxicidad. Fotografiados en el Parque Ecológico “La Estanzuela”, Monterrey, N. L. A la izquierda Battus philenor (11 de mayo de 2013), al centro Battus polydamas (25 de julio de 2009) y a la derecha, Danaus plexippus (24 de octubre de 2009).

ALGUNOS CASOS EN NUEVO LEÓN

Alrededor de 1970, cuando el autor vivía en el sector Centro de la Cd. de Monterrey, llegó una vecina con una larva en un frasco y nos preguntaba que si sabíamos qué era, pues le había “picado” a una de sus hijas y presentaba dolor intenso en el área de contacto; además, tenía problemas para respirar. Su padre era biólogo y le dijo que era una oruga de mariposa. La niña fue llevada al doctor, no se supo cuál fue el tratamiento ni cuánto tiempo tomó su recuperación. La larva tenía forma de gota de agua y parecía de peluche; ahora sabemos, era de la especie Megalopyge opercularis.

En los inicios de los 80s, el autor mismo tuvo contacto con una larva de Automeris io que cayó de una rama de un arbusto conocido como chaparro prieto (Acacia rigidula) en el que se recargó, cerca de su casa, ubicada en la zona norte de la Cd. de Monterrey. La larva sólo rozó al autor en el antebrazo, pero causó lesiones cutáneas y sensaciones semejantes a las causadas por la ortiguilla, que duraron unos minutos.

Cuando era estudiante de facultad (también a inicio de los 80s), el autor preparaba una larva “quemadora” negra en una práctica de laboratorio de la materia de Zoología de Invertebrados (insectos) y se confió en que no hacía ningún efecto en la piel, pues al estarle exprimiendo el contenido con suavidad no pasaba nada, por lo que pensó que era falsa la creencia de la gente de que era quemador; aumentó la fuerza para exprimirla, cuando de improviso, sí se clavó las espinas más rígidas en el dedo, provocando dolor en el área y ligera tumefacción, que desapareció en unas horas. La especie es desconocida, pero era común en los jardines de las casas.

En otro caso que conoció el autor, el causante fue A. io, a fines de los 80s, que afectó a una amiga y vecina de él, cuando ella al acostarse, se envolvió en una sábana que momentos antes había descolgado del tendedero. La larva fue destrozada y embarrada sobre el muslo de la joven, provocando una severa irritación, enrojecimiento y dolor (decía ella era intenso). Fue tratada por el médico y en escasas horas el dolor había pasado. La lesión se veía como cuando se tiene contacto con la ortiguilla y unos días después, también el área afectada tomó su aspecto normal. Ni ella ni su madre recuerdan qué medicamentos le recetó el médico. Estas larvas eran comunes antes, cuando las colonias del sector tenían muchos terrenos baldíos y la vegetación era matorral espinoso, compuesto principalmente de chaparros prietos (Acacia rigidula), huizaches (Acacia farnesiana), granjenos (Celtis pallida), mezquites (Propsopis sp.), además de anacahuitas (Cordia boissieri).

EJEMPLARES EN COLECCIÓN

Además de las especies mencionadas en el tema Especies en Nuevo León y Efectos en la Salud Humana [11], en la Colección Entomológica del Laboratorio de Entomología y Artrópodos de la Facultad de C. Biológicas de la U. A. N. L., hay cuatro ejemplares de Megalopyge opercularis (dos hembras y dos machos), colectados en San Francisco, Santiago, N. L., el 19 de mayo de 1979 (Fig. 5, A). Son pocos ejemplares, la causa es que los alumnos prefieren no entregar lepidópteros en sus colecciones y menos cuando se trata de nocturnos. En esta colección, también hay varios machos y tres hembras de Automeris io (Fig. 5, B) colectados en Nuevo León, en los municipios de Bustamante, San Nicolás de los Garza (U. A. N. L., Cd. Universitaria), Apodaca, Guadalupe (Parque “La Pastora”), Juárez (Santa Ana y San Roque), Santiago (Laguna de Sánchez) y Allende. Hay dos ejemplares más del género Automeris sin identificar. También están bien representadas las especies Danaus plexippusBattus philenor y Battus polydamas, que son menos problema para el humano.

Ejemplares de Megalopyge Opercularis

Figura 5. A, Ejemplares de Megalopyge opercularis. B, Algunos de los ejemplares de Automeris io (machos). Colección Entomológica, F. C. B., U. A. N. L.

RECOMENDACIONES

Por su aspecto, muchas larvas parecen inofensivas; sin embargo, su contacto, accidental o intencional, puede traer consigo una muy desagradable sorpresa que puede poner en riesgo la salud humana. En vista de los casos reportados en otros países y sintomatología, que va de leve a severa y hasta mortal, podría ser necesario realizar estudios al respecto en los lepidópteros del Estado de Nuevo León.

Cuando se tiene contacto con las larvas tóxicas se recomienda retirar los restos de las espinas con cinta adhesiva y usar medicamentos antihistamínicos [13, 5, citados por 8]. Si la persona es muy sensible, presenta fiebre o tiene problemas asmáticos o cardiacos, se debe ir al hospital inmediatamente [2]. Y si las espinas pican el ojo se requerirá cirugía para extraerlas [9].

Algunos otros remedios son caseros, como usar bicarbonato de sodio para cocina y cremas con hidrocortisona, los que algunas personas aseveran ayudaron en el tratamiento de “picaduras”, como las de Megalopyge opercularis [3].

Se debe tener pinzas de disección (o semejantes) a la mano para retirar la larva o sus restos del área afectada, no usar las manos para esto [9], ya que se producirán más lesiones. Esto es muy práctico para la gente que sale al campo a hacer recorridos de esparcimiento, observaciones y/o muestreos científicos.

Tomando en cuenta que estos hallazgos se han realizado en el área urbana, y que la población humana y sus asentamientos aumentan a ritmo acelerado,  se hace importante conocer qué especies de lepidópteros, y de otros taxa, tienen importancia médica, saber en dónde se encuentran, precauciones, etc.

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